El pasado mes de marzo compré en Privalia un Sofá-Cama Indie 510101746 de Karup por 379,99 euros. Una vez recibido y montado por nuestra parte y tras pocos días de uso el futón está completamente vencido, tanto en el asiento como en el respaldo, de forma que la sensación al sentarse es la de estar haciéndolo directamente sobre la estructura de madera resulta imposible permanecer en él más de diez minutos sentado por lo que no podemos usarlo. Reclamé a Privalia mediante e-mail y les mandé cuatro fotografías que me requerían para comprobar los defectos del sofá y en las que pueden observarse las innumerables arrugas y pliegues que tiene la funda del futón por haber éste cedido completamente, aunque la verdadera comprobación de que el sofá es inservible sería probándolo. Tras varios días de espera me contestan que puedo proceder a su devolución sin coste para mi pero para poder gestionar la recogida del artículo debo devolverlo tal y como me llegó, es decir desmontado y embalado en el envoltorio de origen o en uno similar les contesto entonces que esto es imposible, que el montaje del sofá fue extremadamente dificultoso y su desmontaje no es posible puesto que el montaje requirió espigas y encolado (venían dos tubos de cola incluidos) y que no conservamos el envoltorio porque venía todo en buen estado y jamás pensamos que el sofá fuera a resultar inservible. Tras esto no recibo ninguna otra solución por parte de Privalia y nos encontramos con un sofá que no podemos usar ni devolver en las condiciones que piden.