Contraté una corona funeraria con Coronas Urgentes y mi experiencia ha sido profundamente negativa. El producto entregado no coincidía en absoluto con el modelo contratado: menos flores, menor tamaño y una calidad claramente inferior a la anunciada. Cuando intenté reclamar, la empresa se negó reiteradamente a facilitar el albarán de entrega —documento imprescindible para acreditar quién recibió realmente la corona— alegando “datos de terceros”, mientras que el tanatorio confirmó que dicho albarán no existe y que solo dejaron una tarjeta comercial de una floristería local. Además, la propia empresa reconoció que la corona se elaboró en un taller de Burgos, pero aun así exigieron que la devolución (imposible tratándose de un producto perecedero ya utilizado en un funeral) se realizara en Madrid, imponiendo condiciones incoherentes y cambiando los plazos varias veces. Durante todo el proceso mostraron falta de transparencia, contradicciones constantes y ninguna voluntad real de resolver el problema.
Recomiendo a cualquier persona que tenga una incidencia con esta empresa que solicite inmediatamente la hoja oficial de reclamaciones, conserve todas las pruebas y presente denuncia ante Consumo, porque estas prácticas no deberían repetirse con más familias en momentos tan delicados.