Buenas tardes, contacte con ustedes en múltiples ocasiones vía email, intercambiamos como 15 correos y ustedes. Contestaban con contradicciones.
El día 6 de febrero de 2026 a las 16:30 horas, contraté vía telefónica, una vez consultada
la web de Coronas Urgentes (www.coronasurgentes.es) una corona funeraria de gran tamaño,
denominada “Corona de flores Caldes”, por importe de 260€, y que fue pagada con mi tarjeta de
crédito. La corona de Flores adquirida estaba compuesta con abundancia de flores y rosas,
según la fotografía publicada en su página. El producto entregado no coincide con el modelo contratado ya que es de menor tamaño, menor cantidad de flores, composición distinta y calidad
inferior.
El día de la entrega, a las 18:58 h llamé a la empresa, llamada con una duración de 1
minuto y 48 segundos, en la que informaba que me encontraba en el Tanatorio San José de
Burgos y la corona no había llegado.
Pese a mi aviso, minutos más tarde, la empresa decidió entregar la corona al tanatorio
sin entregármela a mí, sin autorización y sin notificación.
Al día siguiente, a las 08:48 h realicé una segunda llamada con una duración de 1
minuto y 37 segundos, comunicando la falta de conformidad con el producto y la iniciación de la
reclamación del producto, además me informaron que debía enviar un email a la dirección de
correo electrónico info@coronasurgentes.es. Reseñar que esta comunicación se realizó antes de
finalizar el velatorio.
*Se adjunta registro de llamadas realizadas a las horas indicadas y con la duración reseñada,
realizadas desde mi terminal telefónico.
Además, la propia empresa me envió un mensaje automático solicitando valoración del
servicio, y por ese medio volví a comunicar la disconformidad y mi intención de reclamar.
(La empresa puede aportar este mensaje)
Ante estos hechos inicie la correspondiente reclamación vía email y a lo largo del
intercambio de correos con “Coronas Urgentes& Co”, se evidencia un patrón constante de
contradicciones, evasivas y negativa a facilitar documentación esencial.
Pese a comunicar mi disconformidad dentro del plazo razonable y antes de finalizar el
velatorio, la empresa insistió en que la corona entregada era “mejorada”, afirmación incompatible
con las fotografías y con la composición real del producto.
Reiteradamente se negaron a facilitar el albarán o justificante de entrega, alegando la
presencia de “datos de terceros”, si bien, preguntado en el tanatorio como se realizó la entrega
de la corona que había adquirido, nos confirman que dicho documento no existe y que
únicamente se dejó una tarjeta comercial de la floristería “Cultura de Flor”, sin firma ni
identificación del receptor.
(Tarjeta que se adjunta a la presente) La empresa llegó a reconocer que la corona fue elaborada por un taller en Burgos, pero
aun así exigió que la devolución —materialmente imposible tratándose de un producto
perecedero ya utilizado— se realizara en sus instalaciones de Madrid, imposición incoherente y
desproporcionada que dificulta deliberadamente el ejercicio de mis derechos.
Además, cambiaron varias veces las condiciones y plazos de devolución, cerraron la
reclamación de forma unilateral y mantuvieron una postura basada en argumentos
contradictorios, como afirmar que la corona fue “aceptada” pese a que nunca me fue entregada
personalmente ni pude verificarla. Todo ello, unido a la ocultación de información, la falta de
transparencia y la imposición de condiciones inviables, demuestra una clara mala praxis
comercial y una vulneración de mis derechos como consumidora.
Esto demuestra que Coronas Urgentes & Co, no realizó la entrega, no dispone de
albarán y ocultó deliberadamente esta información y que la negativa reiterada de la empresa
a facilitármelo —alegando supuestos “datos de terceros”— no responde a motivos de
protección de datos, sino a que dicho documento no existe.
Posteriormente, tras contactar personalmente con la floristería local que confeccionó la
corona “Cultura de Flor”, el encargado me informó verbalmente de que Coronas Urgentes les
encargó una corona por un importe de 150 €, enviándoles la fotografía exacta del modelo que yo
había contratado, pese a que dicho diseño no podía realizarse por ese precio. La floristería les
advirtió de que solo podían elaborar una versión inferior y, ante la evidente diferencia con el
producto ofertado y percatándose de que estaban realizando funciones de intermediarios,
solicitaron a Coronas Urgentes que consultaran al cliente final (yo) para confirmar si aceptaba
ese cambio, ya que claramente no podían realizar la corona contratada al precio que indicaban
de 150 euros.
Coronas Urgentes nunca me contactó, actuó en mi nombre sin autorización y dio el visto
bueno a la elaboración de un producto inferior. El encargado de la floristería ha manifestado
expresamente que está dispuesto a aportar las conversaciones y cualquier prueba que obre en
su poder si la autoridad de Consumo lo requiere, a fin de esclarecer los hechos y colaborar en
esta reclamación.
De todas las pruebas aportadas se desprende de manera inequívoca que “Coronas
Urgentes& Co” actuó con falta de transparencia, mala fe contractual y un claro ánimo de
obstaculizar el ejercicio de mis derechos como consumidora. La empresa encargó a un taller de
Burgos una corona de valor muy inferior al producto que yo contraté, autorizó en mi nombre sin mi consentimiento— la elaboración de un modelo distinto y de menor calidad, ocultó
deliberadamente la subcontratación del servicio y se negó reiteradamente a facilitar el albarán o
justificante de entrega, documento imprescindible para acreditar quién recibió realmente el
producto.
La inexistencia de dicho albarán, confirmado por el tanatorio, evidencia que la entrega no
fue verificada ni aceptada por mí, lo que invalida cualquier afirmación de “aceptación tácita”. A
ello se suma la imposición de condiciones incoherentes e inviables, como exigir la devolución
física de una corona perecedera ya utilizada y obligar a enviar