A la empresa Lumon:
El día 25 de marzo firmamos el contrato por los servicios de Lumon. En esa firma de contrato se nos dijo que los cristales tardarían unas 4 semanas, momento en el que nos entregarían el material quedando este en nuestra terraza un par de días hasta su instalación.
Mucho dista ese par de días de los 12 que finalmente estuvo el material inutilizando nuestra terraza hasta que empezó la instalación.
El material llegó a nuestra casa el día 30 de mayo. Nos dijeron que vendrían a instalarlo el día 3 de junio, cosa que no ocurrió y no solo no nos avisaron, sino que tampoco nos cogieron el teléfono cuando llamamos para preguntar. Los días posteriores, nos los pasamos llamando al coordinador hasta 17 veces, sin respuesta por su parte. No fue hasta el día 10 de junio, que tras un WhatsApp quejándonos de la situación y de la dejadez, nos contestó y nos dijo que la instalación se haría completa al día siguiente.
Efectivamente el día 11 de junio empezó la instalación, pero ni mucho menos fue completa, ya que tuvieron que venir 2 días más. En total 3 días de instalación cuando se nos dijo que se haría en un solo día, más el día que no vinieron, suman 4 días. Esos 4 días suponen para nosotros una pérdida económica importante por tema laboral (y eso sin sumar los días que aún quedan por delante de instalación).
El día 16 de junio fue el tercer día de instalación y nos comentan que un lateral de la terraza está mal ejecutado, ya que tenemos una escalera de caracol y los cristales chocan con esta impidiendo que se abran. Aún así completan la instalación del otro lateral y del frontal (a falta del vierteaguas, del cual aún no tenemos noticias) y nos dejan el otro lateral a medio instalar, dejando el material en nuestra terraza para cuando llegasen los nuevos cristales.
Ese mismo día 16 de junio, tal como se fueron los instaladores, procedimos a abrir el lumon que supuestamente estaba ya instalado correctamente. Para nuestra sorpresa y para continuar con las desdichas, el sistema se rompió y un cristal quedó en volandas. Llamamos inmediatamente al coordinador y vinieron de nuevo los instaladores que aún seguían en el edificio. Se cercioraron de que efectivamente se había roto y lo achacaron a “la maña”. Consideramos que un sistema como este, en un 5º piso y sobre todo nada barato, no puede depender de “la maña”. Volvieron a poner el cristal en su sitio, pero no arreglaron las piezas rotas.
El día 7 de julio volvimos a intentar mover los cristales y volvió a ocurrir lo mismo, un cristal se descarriló y quedó en volandas. Se lo comunicamos al comercial ese mismo día. Nos dijo que esa semana pasarían (lo cual nos sorprendió porque consideramos que es lo suficientemente peligroso para que se arregle con urgencia).
30 de junio vienen a constatar y confirman la mala instalación.
No es hasta el día 26 de septiembre que vienen a instalar los cristales del lateral 3, pero uno de ellos sigue sin tener la medida correcta y sigue chocando con la escalera. Nos dicen que en unos 15 días estarán los nuevos cristales con la medida correcta.
El día 2 de octubre vuelve a descarrilarse un cristal y enviamos la incidencia al jefe técnico.
El 30 de octubre sin tener noticias de ellos, escribimos al jefe técnico numerándole todo lo que queda por hacer para terminar el proyecto. También le informamos de que hay filtraciones de agua tras las primeras lluvias y que el sistema no está sellado (Le adjuntamos fotos). Así mismo le recordamos que el día 26 de septiembre nos prometieron que el cristal faltante llegaría en 15 días y que aún no teníamos noticias (no sería hasta el día 16 de enero que recibiríamos el cristal).
El día 9 de noviembre el jefe técnico se comunica con nosotros para hacernos saber que hay una reclamación del cristal y que debería haber llegado el día 7 de noviembre, pero no fue así. Queda en revisarlo y decirnos algo.
Le escribimos el día 10, 17 y 18 de noviembre preguntando si ha podido revisar el asunto del cristal sin tener respuesta de su parte. El 20 de noviembre le exigimos una respuesta ya que estamos cansados de que nos ignore sistemáticamente.
Quedamos en que vendrán el día 26 de noviembre y se presentan el día 25, día en el cual no estamos en casa y nos reclaman en este aspecto (la fecha en la que habíamos quedado quedó registrada por whatsapp). Finalmente no acuden el día 26.
El 1 de diciembre nos dice que tienen el cristal que nos falta en su fábrica. Nos promete que lo va a gestionar para los montadores vengan a instalarlo antes del día 5.
El día 11 le volvemos a escribir preguntándole cuando van a venir a instalarlo. Nos responde el 15 de noviembre para venir ese mismo día. Contestamos que no nos ha dado margen para organizarnos.
Finalmente vienen a nuestro domicilio El 16 de enero. El técnico comenta que solo vienen a instalar el cristal. Llamamos al jefe técnico para que le confirme a su trabajador que debe subsanar las demás incidencias descritas anteriormente (filtraciones, mala instalación de la estructura, etc). Por fin queda el cristal montado y las incidencias subsanadas, a falta de un par de embellecedores que el técnico comenta que le faltan y que vendrán en los próximos días a instalar.
El 3 de febrero avisamos al jefe técnico de que faltan estos embellecedores y es el 4 de febrero quedan montados y por fin finalizado el proyecto.
Cabe destacar que el proyecto se financió con la empresa financiera que nos aportó Lumon: Cetelem. El acuerdo de pago con dicha financiera era no empezar a pagar hasta junio y a partir de aquí realizar 3 mensualidades. Zanjamos la deuda con la financiera el día 5 de agosto.
Por todo lo descrito anteriormente: el retraso desmesurado, las constantes faltas de respuesta, la falta de interés de la empresa, el incumplimiento sistemático de los plazos y las promesas, la mala ejecución de las mediciones, así como de la instalación) solicitamos la devolución íntegra del importe del proyecto.
Esperamos su respuesta. Un saludo.