Me dirijo a ustedes para presentar una reclamación formal en relación con la reforma integral de mi baño contratada con Leroy Merlin, cuyo importe ascendió a casi 12.000 €, y que ha estado marcada por una sucesión constante de errores, incidencias y una gestión claramente deficiente.
Paso a detallar los hechos de forma cronológica:
En el mes de junio de 2025 acudimos a Leroy Merlin para
informarnos sobre reformas. Finalmente, decidimos contratar la reforma del baño con ustedes. En julio se realizó el pago y en agosto debía iniciarse la obra.
Cuando se entregaron los materiales en nuestro domicilio, se produjo un primer error grave: una de las baldosas llegó en un color distinto al contratado. Esto nos obligó a desplazarnos en varias ocasiones a la tienda para gestionar la sustitución, con la consiguiente pérdida de tiempo y molestias.
Durante este proceso, la persona que había llevado nuestra reforma dejó de trabajar en Leroy Merlin. Nadie nos informó de este hecho y los correos electrónicos que enviábamos
dejaron de ser respondidos, generando una situación de absoluta desatención hasta que acudimos presencialmente a la tienda y se nos informó de ello.
Una vez solucionado el error del material, comenzaron las obras. La reforma, que inicialmente debía durar dos semanas, se prolongó durante aproximadamente dos meses. Durante ese tiempo se produjeron numerosos problemas técnicos que fueron solventándose de forma lenta y tras múltiples intervenciones. Por un lado, los plafones del baño tenían diferente iluminación (una era fría y la otra cálida), nuevamente tuvimos que acudir a tienda para proceder al cambio. Por otro lado, el monomando de la ducha tuvo que ser sustituido, según los obreros, por un defecto de fábrica; tuvimos una semana aproximadamente la ducha goteando, lo cual nos supuso una molestia, ya que teníamos que cortar
el agua al irnos de casa porque cada vez perdía más.
Uno de los aspectos más insatisfactorios fue el trabajo del carpintero encargado de la puerta del baño. El resultado fue claramente deficiente, con varias chapuzas que obligaron a que regresara en repetidas ocasiones. En una de esas visitas, además, me lo encontré orinando en la vía pública delante de mi domicilio, una conducta totalmente inapropiada y poco profesional. A pesar de las supuestas correcciones, la puerta quedó mal rematada. El pomo conservaba marcas de lápiz y, tiempo después, mi pareja se quedó literalmente con el pomo en la mano, algo inadmisible tratándose de una puerta nueva y recién instalada. Finalmente, el desperfecto tuvo que ser reparado por nosotros mismos. Asimismo, sufrimos graves problemas con el desagüe del lavabo, que permanecía atascado. Fueron necesarias más de cuatro visitas y
numerosas llamadas solicitando que acudiera personal diferente, algo que nunca sucedió. A la quinta visita se solventó el problema.
Otro problema que tuvimos fue que la tapa del wc con cierre amortiguado no funcionaba correctamente y hacía un ruido escandaloso, lo cual nos obligó a hacer un nuevo desplazamiento a tienda para solicitar el cambio.
Allí nos informaron que nosotros mismos teníamos que ponernos en contacto con Roca para solucionarlo y así lo hicimos.
Por tanto, la obra se inció el 18/08/25 y finalizó a principios de
noviembre (es decir, más de dos meses después de lo pactado).
Por otro lado, durante toda la obra se nos informó en repetidas ocasiones del denominado “Pack Renueva”, mediante el cual se devolvería el 8 % del importe de los materiales una vez finalizada la reforma. En ningún momento se nos indicó que este pack debía activarse por nuestra parte ni que recibiríamos un correo electrónico para hacerlo, correo que nunca llegó. Esta falta de información generó una nueva reclamación que, tras insistir, acabó resolviéndose.
Posteriormente, al utilizar el importe del Pack Renueva para comprar un mueble online, volvimos a sufrir nuevas incidencias:
– Más de una hora de espera en tienda porque el pedido aparecía como “pendiente de pago” pese a estar abonado con el cheque.
– Entrega incompleta del mueble, recibiendo solo una de las dos cajas necesarias.
– Negación inicial por parte de la tienda de que existiera una segunda caja (se pusieron en contacto vía email con la central de Leroy Merlin explicando que "el cliente dice que el producto son dos cajas y a nosotros solo nos ha llegado una") hasta que días después reconocieron que estaba extraviada en el almacén.
– Nueva negativa a facilitar soluciones hasta que solicitamos
expresamente el envío a domicilio, dado el número de desplazamientos ya realizados (hay 44km de distancia desde mi domicilio hasta la tienda Leroy Merlin Marratxi).
Durante todo este proceso, cada vez que acudíamos a tienda mi pareja y yo solicitamos que guardasen mis datos, y como yo no tenía tarjeta club Leroy Merlin me indicaron que debía contratar mi propia tarjeta y entonces todas las comunicaciones se realizarían a mi email o a mi teléfono y el “Pack Renueva” lo ingresarían en mi tarjeta, algo
que tampoco pasó nunca a pesar de haber descargado la app y
contratado la tarjeta en la misma tienda con ayuda del personal.
Todo lo anterior ha supuesto un desgaste considerable, pérdida de tiempo, molestias continuas y una experiencia totalmente insatisfactoria en una reforma de alto coste.
Como compensación, Leroy Merlin nos ha ofrecido un cheque regalo de 30 €, cantidad que considero absolutamente irrisoria y desproporcionada teniendo en cuenta la magnitud y reiteración de los fallos descritos. Además, no deseo recibir ninguna compensación en forma de cheque regalo, ya que no tengo intención de realizar más compras en Leroy Merlin.
Por todo ello y teniendo en cuenta el importe total de la reforma, cercano a los 12.000€, la duración muy superior a la pactada, la reiteración de errores, la deficiente calidad de algunos trabajos y las molestias continuadas sufridas, considero razonable y proporcionada una compensación económica de 1000€, que solicito sea abonada mediante devolución económica y no mediante cheque regalo.
Quedo a la espera de una respuesta por escrito en un plazo
razonable.