EXPOSICIÓN DE LOS HECHOS
Primero.– La empresa reclamada me ofreció un curso formativo asegurándome expresamente, a través de conversaciones de WhatsApp que obran en mi poder, que dicho curso era válido para la solicitud del arraigo socioformativo ante la Oficina de Extranjería.
Segundo.–Con base en dicha información, y confiando en su veracidad, accedí a contratar el curso. Desde la empresa se me indicó que podía abonar el importe de forma anticipada para que, llegado el momento de presentar el trámite de extranjería, tuviera la matrícula prácticamente pagada.
Tercero.– Procedí al pago por adelantado de siete meses, sin que el curso hubiera comenzado, y sin haber recibido el contrato ni las condiciones del servicio, pese a haberlo solicitado en reiteradas ocasiones por vía telefónica y otros medios. Únicamente se me remitieron justificantes de pago.
Cuarto.– He podido comprobar que los mensajes de emails enviados por la empresa desaparecen al poco tiempo, lo que dificulta la conservación de pruebas de la información facilitada inicialmente.
Quinto.– Por parte de la empresa, se me insistió reiteradamente para que accediera al campus virtual. Sin embargo, siguiendo el asesoramiento de mi abogado, no accedí al mismo, ya que hacerlo suponía aceptar de facto el inicio del curso y perder cualquier posibilidad de desistimiento o reclamación posterior. Es importante destacar que, por este motivo, nunca he accedido al campus virtual y el curso no ha sido iniciado en ningún momento.
Sexto.– Ante la falta de solución, acudí presencialmente a la empresa, donde se me ofreció un cambio de curso. Tras recibir la información del nuevo curso ofrecido y consultarlo con mi abogado, se me confirmó que tampoco cumplía los requisitos exigidos por la normativa de extranjería para el arraigo socioformativo.
Séptimo.– Siguiendo la recomendación de mi abogado, intenté alcanzar una solución amistosa, valorando un posible cambio a un curso que sí fuera válido legalmente. No obstante, los cursos alternativos ofrecidos no cumplen tampoco con la normativa vigente.
Octavo.– Actualmente, la empresa insiste en que firme un nuevo contrato para otro curso, cuyo coste es muy superior (aproximadamente el doble) al ya abonado y que, además, no sirve para el fin de extranjería por el que se realizó la contratación, motivo por el cual me niego a firmarlo.
Noveno.– Mi única pretensión es la devolución íntegra del dinero abonado, ya que: el curso no cumple con las características esenciales prometidas, no se me facilitó información contractual ni condiciones claras, el servicio no es válido para el fin ofertado, y el curso nunca ha sido iniciado.
SOLICITO: Que se valore la presente reclamación por posible publicidad poco fiable, falta de información precontractual e incumplimiento de las condiciones esenciales del contrato, conforme a la normativa de protección de personas consumidoras.
Que se inste a la empresa reclamada a la devolución íntegra de las cantidades abonadas por un servicio no iniciado y no conforme a lo ofertado.
Que se adopten las medidas oportunas para la defensa de mis derechos como persona consumidora.