Todo comenzó cuando compré una cómoda para la habitación el 3 de diciembre. En primer lugar, el precio había sido incrementado, pero tras enviar un correo electrónico me lo rebajaron al precio más bajo del día anterior. Durante el proceso de compra fueron muy ágiles.
Sin embargo, la comunicación por correo electrónico resulta extraña y poco profesional: son excesivamente informales y da la sensación de que responde una persona sin la preparación adecuada.
Pasadas un par de semanas, les escribí porque el mueble no salía a reparto. El 16 de diciembre solicité el reembolso, después de que me informaran de que el artículo solo podría enviarse en enero. A partir de ahí comenzó una auténtica lucha para recuperar mi dinero.
En un primer momento me indicaron que el reembolso se realizaría en un plazo de 15 días. Posteriormente tuve que insistir reiteradamente para conseguir la factura de abono, y a día de hoy sigo esperando la devolución. Hoy es 19 de enero y aún no he recibido el reembolso. Cada vez que responden —cuando lo hacen— indican que será “en los próximos días”, pero nunca se cumple.
Quiero destacar que no siempre contestan los correos, no disponen de número de atención al cliente, y la situación que me lleva a pensar que se encuentra en quiebra y no dispone de liquidez para realizar devoluciones.
No me queda más remedio que denunciarles y acudir a la vía judicial, algo que considero que sería una causa claramente ganada. Es, sin duda, la peor atención al cliente que he experimentado, incluso después de haber reformado tres viviendas completas.
No recomiendo comprar en esta empresa bajo ningún concepto.