Me dirijo a ustedes para la interposición de una reclamación formal por los servicios prestados por parte de su taller mecánico con respecto a mi vehículo Volkswagen Multivan 5788khl.
El motivo de esta reclamación es tanto la total disconformidad con el estado final en el que se entrega el vehículo tras diversas reparaciones fallidas como el coste de las mismas.
Tal y como ya saben el vehículo entra en taller para una primera reparación no relacionada directamente con las posteriores intervenciones (cambio de alternador) en fecha 29/04/25, pero ya se solicita que se revise el motivo del testigo de líquido refrigerante, se entrega el 14/05 con el comentario de que no se observan fugas de aceite en la zona del alternador tras revisar avería de testigo refrigerante, a los dos días vuelve a saltar el testigo de líquido refrigerante y se recepciona de nuevo el vehículo en fecha 29/05, se realizan una serie de "reparaciones" (revisar avería testigo anticongelante, sustitución bomba agua adicional, purgar y prueba en carretera) mas piezas con una factura final de 883.82€, y se me hace entrega del vehículo el 13/06 (se adjuntan facturas en todos los casos para especificar las acciones realizadas), de nuevo a los dos días salta testigo refrigerante y se informa al taller, el día 16/06 vuelven a recibirlo y se realiza otro trabajo cuya factura asciende a 790.64€, en el que se sustituye radiador, termostato refrigeración, fluido refrigerante A/C y vuelven a cargarse el concepto revisión de avería en circuito de refrigerante y el coste del líquido anticongelante. Se hace entrega del vehículo y cobro de la factura el 30/06.
El 14/07 se vuelve a llevar el vehículo a taller ya que el testigo sigue saltando y hay que estar rellenando con líquido continuamente, se realizan otra serie de tareas cuya factura asciende a 363.91€ (incluyendo otra prueba funcional en carretera) y se hace entrega de nuevo el 27 de agosto, el testigo no tarda ni un día en saltar de nuevo y es en este momento cuando se me informa de que puede ser fallo de motor/culata. Se pacta con el taller llevar vehículo de nuevo y el 29/09 se hace recepción del mismo, en esta última intervención que asciende a una factura final de 1599.39€ a pesar de que el presupuesto que me habían dado para esta intervención era de 1398.30€, se desmonta culata, se observan daños en la misma, el coste de la reparación de la misma o de cambio de motor es inasumible por mi parte en este momento y se monta de nuevo con el consiguiente coste de todas las piezas, mano de obra y el líquido anticongelante otra vez. Se cargan en concepto de mano de obra de montaje y desmontaje 22 horas y media, concepto que me parece absolutamente abusivo y desproporcionado ya que tras consulta a profesionales del sector todos me dicen que se estima una media de entre 10 y 15 horas para esta tarea.
Se hace entrega del mismo el 17 de diciembre de 2025.
Me dicen que por falta de tiempo no ha podido probar el vehículo "como a ellos les hubiese gustado" y a menos de 600 metros de salir del taller saltan los testigos de resistencia y fallo bloque motor, llego a mi domicilio con evidente pérdida de potencia y el día 20 de diciembre el vehículo tiene que viajar en grúa.
A parte de todo lo mencionado anteriormente, hago constar que durante el último periodo de tiempo que pasó la furgoneta en su poder le dieron un golpe que dañó el retrovisor izquierdo y nos comunicaron (como es lógico) que se hacían cargo de su reparación, cuestión que tampoco ha quedado solucionada ya que tal y como se observa en las imágenes adjuntas se han limitado a colocar un retrovisor de un modelo de gama mas baja (no es el modelo que corresponde a la Multivan), está sin pintar y lo mas grave no está bien instalado el sistema eléctrico ya que no funciona. Además de todo el taller que hace la recepción del vehículo cuando llega en grúa nos comunica que las piezas de los faldones y guardabarros delanteras están mal montadas ya que le faltan grapas de sujeción y están prácticamente sueltas.
Solicito devolución de reparaciones, piezas o materiales que no eran necesarios hasta llegar al diagnóstico de avería de culata ya que han supuesto un desorbitado dispendio económico y perdida de tiempo, además de conceptos de mano de obra y materiales reiterativos y cargados de forma abusiva y desproporcionada.