Estimados señores,
Me dirijo a ustedes en relación con una cuenta vinculada a su entidad, la cual no ha sido utilizada por mi parte desde hace años, ni mediante operativa bancaria ni mediante uso de tarjeta asociada.
Durante este tiempo, no he recibido comunicación clara, suficiente ni fehaciente sobre la existencia de comisiones acumuladas, lo que ha derivado en una deuda cuya existencia y evolución desconozco en detalle, y que considero contraria a los principios de transparencia bancaria exigibles.
Asimismo, manifiesto formalmente mi absoluta disconformidad con las prácticas de recobro llevadas a cabo por la empresa colaboradora Azierta, las cuales están resultando claramente abusivas, desproporcionadas y potencialmente constitutivas de coacción.
A pesar de haber comunicado en reiteradas ocasiones que ya existe un acuerdo con mi oficina de Bankinter para la regularización de la deuda una vez se complete el traspaso de un plan de pensiones, continúo recibiendo un volumen excesivo de llamadas diarias (en ocasiones superior a varias decenas), incluso tras haber explicado detalladamente la situación.
Resulta especialmente grave que, tras solicitar que revisen el historial de la incidencia, los agentes manifiesten expresamente que no tienen obligación de hacerlo y que continuarán con las llamadas de forma reiterada. Esta conducta evidencia una falta de diligencia, coordinación interna y respeto hacia el cliente.
Les recuerdo que:
El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018 (LOPDGDD) protegen mis derechos frente a tratamientos abusivos de mis datos personales, incluyendo el uso excesivo o inapropiado para fines de recobro.
El artículo 172 del Código Penal tipifica como delito las coacciones, pudiendo encuadrarse en este supuesto las conductas de presión continuada mediante llamadas reiteradas.
Las prácticas de recobro deben ajustarse a criterios de proporcionalidad, respeto y veracidad, tal y como exige la normativa de protección al consumidor.
Por todo lo anterior, solicito formalmente:
El cese inmediato de todas las llamadas reiterativas y cualquier forma de acoso telefónico.
Que toda comunicación futura se realice exclusivamente por escrito.
Un desglose detallado de la deuda, incluyendo origen de las comisiones, fechas y conceptos aplicados.
Confirmación por escrito del acuerdo alcanzado con la oficina respecto al pago tras el traspaso del plan de pensiones.
Les informo de que, en caso de persistir estas prácticas, me veré en la obligación de:
Presentar reclamación formal ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Interponer denuncia por posibles coacciones.
Elevar la reclamación ante el Banco de España por falta de transparencia y malas prácticas bancarias.
Espero una pronta respuesta y la corrección inmediata de esta situación, en aras de una resolución razonable y conforme a derecho.
Atentamente,
Jordi Muñoz Romero