En noviembre de 2024 adquirí un secador de la marca Dyson en un establecimiento de MediaMarkt.
Tras aproximadamente un año de uso, el producto dejó de funcionar y el 27 de diciembre de 2025 solicité su reparación en garantía. Ese mismo día contacté telefónicamente con el servicio de atención al cliente para solicitar la recogida a domicilio del producto.
Durante la semana siguiente realicé varias llamadas adicionales al no efectuarse la recogida ni recibir información sobre la misma.
Ante la falta de respuesta, me vi obligada a desplazarme personalmente a la tienda más cercana, con un trayecto aproximado de dos horas. Allí se me indicó que el plazo de reparación sería de 15 días.
Transcurrido dicho plazo sin recibir noticias, volví a contactar telefónicamente con atención al cliente, indicándome entonces que el plazo real era de hasta 30 días.
Pasado también este segundo plazo sin ninguna comunicación por parte de la empresa, realicé nuevas llamadas reiteradas al servicio de atención al cliente, sin que se me facilitara información clara sobre la ubicación ni el estado del producto, limitándose a indicarme que “ya se pondrían en contacto conmigo”.
Ante la falta de soluciones, me desplacé nuevamente a la tienda de Badajoz, donde se me comunicó que la única solución era la devolución del importe mediante una tarjeta regalo, solución que no fue solicitada ni aceptada expresamente por mí.
Además, dicha solución resulta inadecuada, ya que el producto adquirido ya no está disponible y los modelos alternativos existentes no son equivalentes ni en características ni en precio, siendo actualmente superiores al importe cargado en la tarjeta regalo.
Posteriormente, tras nuevas llamadas al servicio de atención al cliente, se me informó de que el producto ya había sido reparado y sería enviado a la tienda para su recogida. En esa misma llamada solicité expresamente el envío a domicilio debido a la gran distancia hasta la tienda, indicándoseme que se dejaría constancia y que la tienda se pondría en contacto conmigo.
Transcurrida aproximadamente una semana sin recibir comunicación alguna, volví a llamar a atención al cliente, donde se me indicó que no tenían información y que trasladarían nuevamente el aviso a la tienda. Ante la falta de respuesta, realicé nuevas llamadas adicionales solicitando una solución y que la tienda se pusiera en contacto conmigo personalmente, sin obtener resultado.
Finalmente, se me informó de que, al habérseme entregado la tarjeta regalo, no se me devolvería el producto reparado, decisión con la que no estoy conforme y que no he autorizado expresamente.
En la actualidad me encuentro sin el producto, sin devolución del importe al medio de pago original y con una tarjeta regalo que no puedo utilizar para adquirir un producto equivalente, desconociendo además la situación real y ubicación de mi secador.
Por todo lo anterior, solicito como solución principal la entrega inmediata de mi secador debidamente reparado.
Subsidiariamente, y solo en caso de no ser posible la entrega del mismo, solicito la devolución íntegra del importe abonado mediante el mismo método de pago utilizado en la compra, no siendo aceptable la devolución mediante tarjeta regalo.
Asimismo, la actuación de la empresa me ha ocasionado perjuicios evidentes, entre ellos múltiples desplazamientos de larga distancia hasta la tienda, numerosas llamadas telefónicas reiteradas, pérdida de tiempo, incertidumbre prolongada y la privación del uso de un producto de alto valor durante un periodo excesivo.
Igualmente, el importe abonado permanece retenido sin que disponga ni del producto ni de la devolución al medio de pago original, lo que supone un perjuicio económico directo.
Por todo ello, me reservo el derecho a solicitar la correspondiente compensación por los daños y perjuicios ocasionados, así como a ejercer cuantas acciones legales me amparen en defensa de mis derechos como consumidora.