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Problema con extensiones cabello.

En curso Pública

Naturaleza del problema:

Ejecución del servicio

Tu reclamación

S. T.

A: mel y trenzas

19/01/2026

Yo Sara Torres, presento la siguiente reclamación a mel y trenzas por una práctica engañosa, un servicio defectuoso y posible actividad irregular relacionada con la colocación de extensiones de cabello a mi hija. En fecha 18/01/2026, contraté un servicio de colocación de extensiones a dicha empresa, que estaba en un domicilio particular que no correspondía con el anunciado en el registro mercantil, y que no estaba adaptado a las condiciones higiénico-sanitarias exigibles a un establecimiento de peluquería, gestionado por unas personas que se anuncian como profesionales del sector y que me aseguraron por escrito, a través de mensajes de WhatsApp, y tal y como anuncian en su web, que las extensiones utilizadas eran de pelo humano. Tras la colocación, se comprobó que las extensiones no eran de pelo humano, después de acudir a otros profesionales, lo que me obligó a retirarlas de inmediato para evitar daños en el cabello de mi hija. Además, el servicio prestado fue claramente deficiente ya que: -El color de las extensiones no coincidía con el cabello natural del pelo de mi hija, habiéndoles enviado previamente una foto de su pelo para que lo vieran). - Se dejaron mechones de cabello natural por fuera, quedando a la vista una diferencia evidente entre su pelo y las extensiones. -El resultado final era antinatural y poco profesional, apreciándose claramente que el cabello no era del mismo color. Este acabado demuestra que el servicio no se realizó conforme unos mínimos de calidad exigibles a un servicio profesional. Asimismo, se me indicó que si el pago se realizaba en efectivo no se aplicaría IVA, y que por ese motivo no se emitiría factura ni ticket, algo que acepté en ese momento confiando en la buena fe del servicio, pero que considero una práctica irregular y contraria a la normativa vigente. Dispongo de: -Mensajes en los que se asegura que las extensiones eran de pelo humano. -Capturas de pantallas de su web donde se asegura que trabajan con pelo humano. -Mensajes relativos a la forma de pago y a la no emisión de factura si pagas en efectivo. -Pruebas del pago realizado. -Fotografías del resultado final y de las extensiones retiradas, donde se aprecia claramente la diferencia de color y el mal acabado. - Testimonios de profesionales del sector asegurando que no son 100% pelo humano. Considero que los hechos descritos constituyen una práctica engañosa, un incumplimiento de las condiciones del servicio ofrecido y una vulneración de los derechos como consumidora. Por todo ello solicito: 1. Que se investigue esta actividad. 2. Que se adopten las medidas oportunas para evitar que se continúe perjudicando a otros consumidores. 3- La devolución íntegra del importe abonado: 375 euros. Quedo a disposición para aportar toda la documentación necesaria.

Mensajes (1)

mel y trenzas

A: S. T.

20/01/2026

Estimados/as, En relación con la reclamación recibida, expongo a continuación de forma clara, objetiva y cronológica mi versión de los hechos. El servicio solicitado consistía en una instalación de extensiones cuyo objetivo principal era esconder prácticamente por completo el cabello natural de la menor, mediante trenzas base y la colocación de extensiones cosidas por encima. Durante la consulta previa, la menor manifestó su deseo de poder hacerse moños, por lo que dejé cabello alrededor de forma estratégica para permitir ese tipo de peinados, manteniendo aproximadamente el 98 % del cabello natural recogido y oculto, tal y como se había solicitado. Antes de la cita, envié vídeos reales de trabajos finalizados, realizados con las mismas extensiones y la misma técnica, para que la familia pudiera conocer con antelación el resultado final. Dichos vídeos fueron aceptados sin objeciones. Durante las conversaciones previas y el propio día del servicio, la menor no tenía claro en qué consistía exactamente el cambio que se le iba a realizar, mostrando sorpresa ante el proceso y sin poder explicar con precisión qué resultado esperaba. Ante esta situación, actué con especial cuidado, explicándole paso a paso lo que se iba a hacer y comprobando continuamente su comodidad, guiándome siempre por su reacción directa frente al espejo. En relación con el color, no se me especificó ningún tono concreto. Únicamente recibí una fotografía tomada con poca iluminación, en la que el cabello se apreciaba oscuro, por lo que, conforme al criterio profesional habitual, se encargaron e instalaron extensiones en un tono natural oscuro, que es el estándar cuando no se solicitan colores personalizados, especialmente tratándose de una menor. El día del servicio, la instalación se realizó delante de un espejo y con iluminación adecuada. Durante todo el proceso estuve pendiente de la menor, preguntándole si estaba cómoda, si le dolía y si le gustaba el resultado. El peinado fue revisado, aceptado y finalizado correctamente, y la menor se fue del escimiento conforme y contenta. A la mañana siguiente, la madre me contactó indicando que la menor supuestamente se había quitado el peinado y que otros profesionales le habrían manifestado que el cabello no era natural. Sin embargo, por la tarde de ese mismo día, la propia madre me envió fotografías en las que la menor aparece todavía con el peinado completamente instalado, lo que demuestra que el servicio seguía intacto en ese momento. Ante esta situación, y con voluntad de ayudar y buscar una solución razonable, le aconsejé como opción profesional teñir únicamente el pequeño porcentaje de cabello natural visible en el contorno (aproximadamente un 2 %) para igualar el color y permitir que pudieran aprovechar las extensiones ya instaladas, evitando así retirarlas innecesariamente. Esta propuesta fue realizada de buena fe y como alternativa para conservar el trabajo realizado. No obstante, sin aceptar esta opción ni permitir ninguna corrección técnica, la familia decidió acudir directamente a la reclamación. Es importante señalar que, al día siguiente del servicio, se me informó por primera vez de que la menor presenta TDAH, lo cual incluye cambios emocionales importantes. Esta información no fue comunicada previamente, y cuando le pregunté a la madre sobre detalles y condiciones especiales para poder adaptar el servicio, ella el dia despues del peinado indicó que no quizo proporcionar información sobre el estado de la niña. Por tanto, como profesional, no es posible guiar un servicio técnico y especializado únicamente por las emociones de una menor, especialmente cuando el trabajo implica productos específicos, horas de dedicación, inversión y cumplimiento de obligaciones fiscales y legales. Yo actué siempre conforme a la información disponible, supervisando continuamente la comodidad y aceptación de la menor durante el servicio. Además, durante las comunicaciones posteriores al servicio, recibí comentarios descalificativos por parte de la madre, en los que cuestionaba mi profesionalidad, la calidad de los productos utilizados y el propio escimiento donde trabajo, así como afirmaciones incorrectas sobre mis obligaciones fiscales. Todas estas afirmaciones se realizaron sin aportar ninguna prueba objetiva, amenaza con abogados y pese a ellas, he mantenido en todo momento una actitud profesional y respetuosa. Reitero que las extensiones utilizadas son cabello natural, adquirido a proveedores profesionales con los que trabajo desde hace años, y el mismo que utilizo habitualmente con todas mis clientas. Tras el servicio, he recibido mensajes cuestionando mi profesionalidad y la calidad del producto, sin que se haya aportado ninguna prueba técnica, informe profesional o evidencia objetiva que respalde dichas afirmaciones. En cuanto a la facturación, el precio del servicio fue informado previamente y cobrado conforme a lo acordado. Mi actividad se ejerce de forma legal y regular, cumpliendo con las obligaciones fiscales correspondientes y emitiendo las facturas conforme a la normativa vigente cuando son solicitadas. Por todo lo anterior, mantengo que el servicio fue correctamente prestado, aceptado en el momento y facturado, y que no procede la devolución del importe, ya que el material fue encargado expresamente y el trabajo profesional fue realizado conforme a lo solicitado. Quedo a disposición de la OCU para cualquier aclaración adicional que consideren necesaria. Atentamente, Melanie Mel y trenzas

Asistencia solicitada 21 enero 2026

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