El día 31 de diciembre de 2025 recibí en mi domicilio el pedido nº 010852236 realizado en la web de Perfumerías Primor. El paquete llegó completamente destrozado, con varios envases reventados y su contenido derramado, impregnando el resto de productos.
Ese mismo día abrí incidencia a través del chat de atención al cliente, sin obtener respuesta. Ante la falta de solución, dos semanas después volví a abrir un segundo ticket (nº 2383934), adjuntando fotografías claras de:
Caja exterior e interior dañadas.
Productos estallados (cremas, ampollas, mascarillas).
Restos de líquidos derramados sobre otros artículos.
Cristales de ampollas rotas, con riesgo para mi familia.
Durante más de 22 días, Perfumerías Primor no me ofreció ninguna solución, limitándose a solicitar información que ya había aportado (códigos de barras, fotos, etc.).
Ante la imposibilidad de conservar productos en estado putrefacto, con olores fuertes, líquidos derramados y cristales rotos, me vi obligada a desecharlos por motivos de salubridad y seguridad, especialmente por tener niños pequeños en casa.
A pesar de todo ello, el 22 de enero de 2026, la empresa afirma que “no ve los productos afectados” salvo uno, y solo procede a reembolsar una mascarilla capilar, negándose a reembolsar el resto si no devuelvo físicamente productos que llegaron inservibles y peligrosos.
Perfumerías Primor ha incumplido:
Artículo 118 del Real Decreto Legislativo 1/2007, que obliga al vendedor a entregar bienes conformes con el contrato.
Artículo 120, que establece que el consumidor tiene derecho a la reparación, sustitución o reembolso sin costes.
Artículo 1105 del Código Civil, al trasladar al consumidor un daño imputable al transporte y embalaje.
Artículo 8 y 47 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores, por trato negligente y abusivo.
Resulta ilógico y abusivo exigir la devolución de productos putrefactos, contaminados y con riesgo sanitario, después de más de 20 días sin respuesta.
SOLICITO
Que la OCU medie para:
Reembolso íntegro del pedido, excepto los productos que sí se pudieron salvar (crema desmaquillante L’Oréal y dos botes de Ziaja).
Reconocimiento de la mala praxis de Perfumerías Primor por:
Demoras injustificadas.
Falta de solución.
Trato negligente al consumidor.
Que se investigue este procedimiento como práctica abusiva sistemática.