Presento reclamación formal contra Uber Eats por un importe de 20,00 €, debido a un incumplimiento grave en las condiciones del servicio.
El pedido fue entregado con un retraso de 90 minutos, lo que provocó que la comida llegara en un estado térmico inadecuado y no apto para el consumo humano, vulnerando las garantías básicas de seguridad alimentaria y obligándome a desechar el producto íntegramente. A pesar de mi condición de suscriptor de Uber One y de haber intentado resolver la incidencia de forma amistosa hasta en 7 ocasiones a través del soporte técnico, la empresa ha respondido cerrando sistemáticamente los chats de atención o eludiendo su responsabilidad, limitándose a realizar un reembolso parcial de solo 5,00 €.
Considero esta compensación totalmente insuficiente, ya que el servicio contratado fue defectuoso en su totalidad; por lo tanto, solicito a través de esta administración la mediación para obtener el reembolso íntegro de los 15,00 € restantes, así como una revisión de las prácticas de atención al cliente de la plataforma, que ha mostrado una absoluta falta de transparencia y protección al consumidor.