El pasado 16 de febrero mi hija voló desde el Cairo con su novio a Madrid en el vuelo de Nesma Airlines NE1001 y su equipaje sufrió daños considerables en una maleta. Pusieron una reclamación en la terminal T1 del aeropuerto de Madrid, donde rellenaron un PIR (parte irregularidad de equipaje) y recibieron instrucciones de cómo tramitar la reclamación a través de una compañía encargada por Nesma llamada Smart F&F. Al estar las instrucciones en inglés y no dominar ese idioma me pidió mi hija que actuara en su nombre, y es lo que hice. Envié un primer correo adjuntando la documentación requerida a la dirección de correo indicada en el papel, lost&found@smartff.net, pero esta dirección envió una notificación de fallo de entrega. El segundo correo lo envié a la dirección de atención al cliente de la aerolínea, wecare@nesmaairlines.com, sin recibir ningún tipo de respuesta, ni siquiera un acuse de recibo. Volví a repetir mi reclamación a una dirección de correo que aparecía en el PIR (ll@nesmaairlines.com) con idéntico resultado, y finalmente a otra dirección teóricamente específica para reclamaciones claims@nesmaairlines.com, igualmente en vano. Conociendo la reputación de esta línea aérea y la poca fiabilidad en atender reclamaciones en la propia página de la OCU, seguí la sugerencia de contactarles a través de redes sociales, como Facebook e Instagram. Aquí la respuesta fue automática con un largo texto en árabe e inglés remitiéndome al correo de atención al cliente o a números de teléfono en Egipto, que naturalmente no he usado. Agotadas las opciones a mi alcance recurro a ustedes en la esperanza de un mejor resultado, adjuntando la documentación pertinente para su traslado a quien consideren oportuno, agradeciéndoles de antemano su atención.