Con fecha 17 de abril, realicé la compra de dos vestidos a través de la tienda online, efectuando el pago íntegro en ese mismo momento. Según la publicidad y las condiciones de venta de la propia página web, el plazo de entrega estipulado es de 24 a 72 horas. Sin embargo, a día de hoy, el pedido no ha sido entregado y no he recibido ninguna notificación sobre su estado o posibles retrasos.
Falta de canales de comunicación:
Ante la demora, he intentado contactar con la empresa de manera reiterada a través de todos los canales que facilitan, sin obtener ninguna respuesta humana ni solución:
1. Redes sociales y correo electrónico: He enviado mensajes a través de Instagram y correos electrónicos a la dirección de contacto (Gmail) y no he recibido contestación alguna tras varios días de espera.
2. Atención telefónica: La empresa dispone de un número de teléfono que mantiene un contestador automático permanente. Este mensaje grabado remite al cliente a contactar por correo electrónico, vía que, como he mencionado anteriormente, no atienden, dejando al consumidor en una situación de total indefensión.
3. Chat de la web: Es la única herramienta operativa, pero solo ofrece respuestas automáticas y genéricas. El sistema indica diariamente que el pedido está "procesado" y que se enviará "en breve", una información que no se corresponde con la realidad, ya que el estado del envío no varía ni se facilita un número de seguimiento real.
Pretensión:
Debido al incumplimiento de los plazos de entrega y a la imposibilidad de contactar con un responsable de la empresa, solicito que se proceda a la entrega inmediata de los artículos adquiridos o, en su defecto, al reembolso total del importe abonado. Asimismo, dejo constancia de la mala gestión del servicio postventa, que impide cualquier tipo de resolución de incidencias de forma directa con el vendedor.