He comprado un vestido anunciado como “Vestido Marchena Verde Agua” por 59 €.
El producto recibido no coincide con lo ofertado: presenta defectos visibles en la tela y en las costuras (muy mal rematadas) y la etiqueta original ha sido cortada, algo totalmente irregular en un artículo nuevo.
Además, he comprobado que es sospechosamente idéntico a un vestido que vende SHEIN en su web (menos de 20€): mismo corte, mismo tejido, misma abertura y la etiqueta situada en la misma posición.
La empresa afirma que “no se considera tara”, pero el producto no es el anunciado, llega manipulado y en mal estado. La respuesta que recibo es que “todos han llegado igual, y que se planchan antes de enviarlos”. Me siento engañada, y estoy a la espera de saber si puedo devolverlo o me lo como.
Al tratarse de un artículo que no corresponde a la descripción de la venta y que además llega manipulado, solicito el reembolso completo, no un crédito en tienda, puesto que la política habitual de devoluciones no puede aplicarse cuando el producto no es el ofertado.