Desde que compré el colchón de la marca Epeda, modelo Dafne 150 x 190, en una tienda de Horizzontal (mayo de 2015) no he dejado de tener molestias en el costado derecho, especialmente en el área de la cadera, de manera continua, y ya desde antes de levantarme de la cama. De hecho he tenido un largo periodo de incapacidad temporal. A pesar que se me ha cambiado 3 veces, la última en un formato más duro, y de haberme gastado una fortuna en terapias y masajes, no consigo mejorar mi estado de salud. De hecho se me ha cambiado 3 veces debido a que el colchón se deformaba en el centro (quedaba hundido, según los técnicos que enviaba la propia empresa). Más allá del defecto del hundimiento considero que ya desde el principio se me asesoró muy mal dado que tengo una hérnia y llevaba unos 25 años que no usaba colchones de muelles. Lo que buscaba era viscoelástica (era lo último que conocía después de probar látex y futón) pero se me convenció de la maravilla de los muelles ensacadas con una capa de visco, supongo que era lo que tocaba vender (en el marco de una campaña publicitaria con grandes descuentos por tiempo limitado). Según he consultado con expertos del descanso es como si mi cuerpo hubiese retrocedido años, con consecuencias indeseables. Espero que no me acaben quedando secuelas permanentes.La última vez que me quejé no se me quiso cambiar el producto ni encontrar una solución sin que me repercutiera económicamente de manera significativa (se me pedía abonar un 50% del coste original por cambiar de modelo). He estado meses durmiendo en los laterales del colchón, que era donde no sentía tanto dolor, pero actualmente ya estoy desesperado.