A la atención del Departamento de Atención al Cliente de Vueling,
Me dirijo a ustedes para presentar una reclamación formal por el grave daño sufrido por mi equipaje facturado, así como por la pérdida de numerosos objetos personales, tras el vuelo operado por Vueling cuyos datos detallo a continuación:
Nombre del pasajero: Almudena Gonzalez Vega
Número de vuelo: VY6501
Fecha del vuelo: 28/12/2025
Localizador / reserva: LIWEPM
Aeropuerto de origen y destino: Nápoles– Barcelona
Número de etiqueta de equipaje: VY427598
Número de PIR: BCNVY68571
Tras 9 días sin recibir mi equipaje, finalmente me fue entregado en estado lamentable, con la maleta destrozada, el interior claramente manipulado, protecciones internas arrancadas y faltando múltiples objetos personales. Adjunto fotografías que evidencian de forma clara el estado en el que me fue devuelta la maleta.
Los daños sufridos incluyen:
Destrucción irreparable de la maleta.
Pérdida de diversos objetos personales y de alto valor contenidos en su interior.
Daños materiales a otros efectos transportados.
Todo ello constituye un incumplimiento de las obligaciones de custodia del equipaje, siendo Vueling responsable de los daños ocasionados conforme al Convenio de Montreal, aplicable al transporte aéreo internacional, que establece la responsabilidad de la compañía hasta el límite legal vigente por pasajero.
Por medio de la presente, solicito formalmente una indemnización económica por:
El valor de la maleta destruida.
El valor de los objetos perdidos.
Los daños materiales ocasionados al resto del contenido.
El importe total reclamado asciende a 1900€, debidamente justificado mediante la descripción de los efectos afectados y la documentación que se adjunta.
Quedo a la espera de una respuesta por escrito en un plazo razonable, recordando que, en caso de no recibir contestación o de resultar esta insatisfactoria, me veré obligada a elevar la reclamación ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y, en su caso, a ejercer las acciones legales que me asisten.
Atentamente,
Almudena González Vega