Estimados señores:
Les hago entrega de la reclamación formal referente al vehículo Ford Fiesta matrícula 5304MBM. Ante la falta de respuesta satisfactoria por parte de la red oficial, concretamente el concesionario Ford Lugo Motor, respecto a posibles vicios ocultos y averías críticas en un vehículo con mantenimiento realizado en la red oficial, elevo el caso a la Dirección General de Ford España para su revisión inmediata y la apertura de un expediente comercial.
Mi relación con Ford no es circunstancial. Durante décadas he confiado en la marca por su reputación de fiabilidad, ingeniería y tradición deportiva. Desde joven admiré el rendimiento de sus vehículos en manos de pilotos como Ken Block, cuya colaboración con Ford y su famosa serie Gymkhana consolidaron en muchos aficionados, entre ellos yo, la imagen de una marca capaz de ofrecer vehículos robustos, precisos y fiables.
Mi actual Ford Fiesta ha sido incluso personalizado con una estética inspirada en ese espíritu racing. Esta elección refleja mi profunda afinidad con la marca y la confianza que siempre he depositado en el llamado “óvalo azul”.
Para comprender la magnitud de mi decepción actual es necesario mencionar mi trayectoria como cliente. Soy propietario de un Ford Focus , vehículo que ha superado los 280.000 kilómetros sin haber sufrido jamás una avería grave. A día de hoy continúa funcionando con total normalidad. Paradójicamente, es ese Focus con más de 300.000 km el que actualmente me permite desplazarme diariamente desde Guitiriz hasta A Coruña para acudir a mi puesto de trabajo, mientras que el Fiesta, mucho más moderno, permanece inmovilizado.
Esa experiencia positiva fue precisamente el motivo por el que en 2024 decidí adquirir un Ford Fiesta Mk8 con 28.000 kilómetros en el concesionario oficial Ford Lugo Motor. Escogí un concesionario oficial precisamente por la garantía de transparencia, control técnico y fiabilidad que se presupone a la red oficial de la marca.
Sin embargo, con apenas 75.000 kilómetros el vehículo presenta un fallo grave en la segunda marcha de su caja de cambios manual. El sincronizador muestra síntomas claros de desgaste prematuro, generando dificultades para engranar la marcha y ruidos mecánicos impropios en un vehículo de este kilometraje.
Mi estilo de conducción es extremadamente cuidadoso. La mayoría de mis trayectos se realizan por autovía, el vehículo duerme en garaje y el mantenimiento se ha realizado siguiendo las recomendaciones del fabricante utilizando componentes originales. Incluso recientemente instalé cuatro neumáticos nuevos Uniroyal Rainsport 5 como parte del mantenimiento preventivo.
Por todo ello resulta difícil entender que una transmisión presente síntomas de fallo estructural con tan pocos kilómetros.
La situación se agrava por dos circunstancias adicionales que cuestionan los controles previos realizados sobre este vehículo:
En primer lugar, tras la revisión oficial de los 60.000 kilómetros realizada en la red oficial, el puerto de diagnóstico OBD resultó dañado físicamente, algo que impide realizar lecturas correctas de diagnóstico. El vehículo entró en el taller sin ese problema y salió con él, lo que sugiere una negligencia durante la intervención o un manejo inadecuado del sistema de diagnóstico.
En segundo lugar, recientemente he tenido conocimiento de que el vehículo podría haber sufrido con anterioridad un impacto frontal relevante. Esta circunstancia nunca me fue comunicada durante el proceso de compra. De haberse informado adecuadamente, mi decisión de compra habría sido diferente. La posible existencia de una reparación previa genera dudas razonables sobre el origen de las tensiones mecánicas que ahora afectan a la transmisión.
Actualmente el vehículo lleva casi un mes inmovilizado. Desde Ford Lugo Motor se me ha indicado que no pueden asumir responsabilidad alguna al haber transcurrido más de un año desde la compra y haber expirado la garantía del fabricante en septiembre de 2025.
Resulta profundamente decepcionante que un concesionario oficial venda un vehículo con información relevante no comunicada y posteriormente se limite a eludir cualquier responsabilidad ante una avería mecánica grave que podría tener su origen en defectos previos. El coste de reparación de la caja de cambios resulta actualmente inasumible para mí y me encuentro privado del uso de un vehículo que adquirí precisamente confiando en la red oficial de la marca.
Considero que una marca con el prestigio internacional de Ford Motor Company debe velar por la integridad de su cadena comercial. Cuando un concesionario oficial vende un vehículo con historial incompleto o defectos relevantes no comunicados, el problema trasciende al propio concesionario y afecta a la confianza en la marca.
Por todo lo expuesto solicito formalmente la apertura de un expediente de revisión interna del caso. Pido que el departamento de calidad o postventa nacional evalúe la situación considerando la posible existencia de vicios ocultos previos a la venta.
Solicito igualmente que se valore un gesto comercial por parte de Ford España que permita cubrir la reparación de la caja de cambios y la reparación o sustitución del puerto OBD, teniendo en cuenta las circunstancias descritas y el perjuicio ocasionado.
Confío en que la marca sabrá valorar la importancia de preservar la relación con clientes que durante años han confiado en sus vehículos. Mi intención no es iniciar un conflicto, sino encontrar una solución justa que permita recuperar la confianza que siempre he depositado en Ford.
Quedo a su disposición para cualquier inspección técnica que consideren necesaria y para aportar toda la documentación o testimonio que estimen oportuno.
Agradeciendo de antemano su atención y esperando una respuesta acorde con la seriedad del caso, reciban un cordial saludo.
Atentamente,