21 de diciembre (Primera llamada): Salta la alarma y las cámaras no funcionan (vídeo en negro). El agente me dice que "se habrá caído" y me recomienda que vaya inmediatamente a casa a ver qué pasa. El susto fue tremendo para luego comprobar que no era nada . Tengo un gato, y a pesar de que la alarma supuestamente está configurada para no detectarlo, saltó por el gato.
Segunda llamada (Servicio Técnico): Al llamar para pedir explicaciones, me dicen que posiblemente el fotorreceptor se ha quedado sin flash ( los dos a la vez, algo increíble) y que me envían un técnico el 9 de enero. Casi tres semanas después.
22 de diciembre, llamo a atención al cliente e inicio proceso de baja si no me dan una respuesta más rápida.
Se ponen en contacto conmigo desde el departamento de fidelización y me dicen que "tengo pocas cosas contratadas", me ofrecen el programa acuda, más aparatos, descuento en la factura, a cambio de 12 meses de permanencia. No me ofrecen arreglar lo que ya tengo, sino venderme más a cambio de permanencia.
29 de diciembre : Vuelvo a llamar para confirmar que sigo con la baja. Hablo con el servicio técnico para decir que la oferta de fidelización no me interesa si me tienen 3 semanas con la alarma rota. ¿La respuesta? Se limitaron a cancelarme la visita del técnico del día 9 y ya está.
Nota adicional: Cabe destacar que, tras esto, volví a llamar a atención al cliente y la persona que me atendió fue la única que mostró comprensión e intentó agilizar el arreglo (aunque sin éxito ya que no me ha llamado nadie), pero la gestión global de la empresa hasta ese momento ya ha roto mi confianza en el servicio.
Solicitud:
Baja definitiva inmediata: Sin más esperas.
Anulación de la factura: No acepto que se me cobre el servicio desde el día 21 de diciembre. Es inaceptable pagar por una alarma defectuosa que la propia empresa no ha tenido interés en reparar, priorizando ofertas comerciales sobre su arreglo.