El día 2 de enero recibí un envío contra reembolso por importe de 92 €, gestionado por Correos Express, cuyo remitente figuraba como Devalmont, empresa que ofrecía bolsos de cuero de alta calidad.
Tras la recepción del paquete y el pago del importe solicitado, comprobé que la mercancía recibida no se corresponde con lo ofertado, ni en modelo ni en materiales, ya que el producto recibido no es de piel, sino de material plástico, resultando manifiestamente no conforme con lo contratado.
Posteriormente intenté contactar con el proveedor para ejercer mis derechos como consumidor, comprobando que no existe una empresa real identificable, ya que no dispone de datos fiscales, razón social verificable ni canales de atención efectivos.
De forma inmediata, y tan pronto como se detectó la disconformidad del producto, me puse en contacto con Correos Express por distintos canales (correo electrónico y redes sociales), solicitando información sobre la gestión del importe cobrado en el contra reembolso y manifestando mi disconformidad con la operación.
Sin embargo, Correos Express se ha limitado a responder con mensajes automáticos indicando que el canal no es el adecuado, remitiéndome a una web y a teléfonos que no permiten realizar gestión alguna, procediendo al cierre del caso sin tramitar reclamación.
Asimismo, he solicitado expresamente que se me facilite el justificante y la fecha de la transferencia del importe de 92 €, con el fin de conocer la gestión realizada del dinero cobrado, sin haber obtenido dicha información hasta la fecha.