El pasado 30 de junio, tras alquilar durante dos días un coche con Goldcar en Las Palmas de Gran Canaria (número de contrato: 25690195), procedí a hacer la devolución del coche. Como política de Goldcar, debes devolver el coche con el tanque lleno, tal y como te lo entregan, puesto que sino eres sancionado.
Teniendo esto en cuenta, antes de devolver el coche de alquiler, el mismo 30 de junio, llené por completo el tanque en la gasolinera de en frente del aeropuerto de Las Palmas de Gran Canaria (adjunto pago, con hora incluida, las 19.18h), para asegurar que no se consumía nada de gasolina antes de devolverlo, puesto que el coche tenía que ser devuelto en el mismo aeropuerto.
Una vez el tanque del coche estaba lleno, procedí a hacer la devolución del coche de alquiler aproximadamente a las 19.22h (adjunto foto del coche ya en el parking del Goldcar), dado que el alquiler finalizaba a las 22.00. Este proceso consiste en dejar el coche en un parking del aeropuerto y devolver las llaves en las oficinas de Goldcar en la terminal. Durante este trámite, nadie revisó el coche ni hubo ningún tipo de atención por parte de ningún trabajador de Goldcar.
Ese mismo día, concretamente a las 21.00h, recibo un mail con la finalización del contrato y, con ello, una sanción de 61,30€ (adjunto cargo) por no devolver el coche de alquiler con el tanque lleno. Por un lado, esa cantidad no corresponde con la sanción que desde Goldcar me compartían, siendo esta de 60€ (adjunto documento) y, por otro lado, se trata de un engaño al consumidor, ya que como indico más arriba, el coche sí fue devuelto con el tanque lleno minutos antes de ser devuelto.
Tras ponerme en contacto con atención al cliente por correo electrónico para entender el por qué de este cargo en mi tarjeta y pedir explicaciones, así como pruebas de lo que alegan, no me dan respuesta, ni tampoco son capaces de demostrar que el coche no fue devuelto con el tanque lleno. Asimismo, al ponerme en contacto vía telefónica varías veces, indican que el coche fue devuelto con el tanque lleno 7/8, y que más allá de sus registros no cuentan con ninguna prueba para poder demostrarlo.
Se trata de una situación de engaño y estafa al consumidor, puesto que aprovechan que ningún trabajador recepciona el coche, como método de verificación de que el coche es entregado correctamente y con el tanque lleno, y después alegan lo contrario, sin contar con ningún tipo de prueba física que lo demuestre.