El motivo de la queja se debe a que, desde una asociación de estudiantes de la Universidad de Valencia, contratamos, para el pasado día 2 de noviembre un viaje en un autobús de 55 plazas de ida y vuelta a Madrid, con hora de salida desde Madrid a Valencia para regresar a las 20:00, como consta por escrito.Una vez iniciado el viaje de ida, el conductor nos informa que el regreso solo puede ser o bien a las 17:00 de la tarde o a las 23:00 de la noche, debido a las horas necesarias de descanso y trabajo para los conductores. Ante esto, le mostramos nuestro respeto por la normativa, pero no quita para que nosotros como cliente no tengamos que conocer estos detalles, sino que es la empresa quien debe, o bien advertirnos de que ese horario es imposible, o bien proveer de un segundo conductor el autobús para cubrir el trayecto contratado, pero NO confirmar el servicio para luego el mismo día y con el viaje iniciado decir que no es posible.Tras decirle al conductor que, ante esto, volveríamos a las 23:00, decidimos llamar a quien nos dijeron era el jefe de la empresa, y le comunicamos que dado que ellos habían incumplido su parte del contrato nosotros no estábamos obligados a cumplir la nuestra, por lo que, como el precio final del servicio era de 800€ y habíamos abonado 578 hasta el momento (el restante sería, tal como acordamos con la compañía, pagado ese mismo día) le trasladamos que ese restante no lo pagaríamos.Ante esto, tal como puede demostrarse mediante grabación, el jefe de la empresa comenzó a insultar y llegar a decir que si no pagábamos inmediatamente el dinero restante llamaría al conductor del autobús y le ordenaría que nos dejara en una cuneta, entre otras cosas.Nosotros abonamos todo el dinero, ante el riesgo evidente de que cumplieran sus amenazas con las consecuencias que podría tener para un grupo de casi 50 estudiantes.Aún así, dichas consecuencias ya fueron bastantes, por el hecho de tener que regresar a las 23:00, llegando a Valencia sobre las 3:00 o 3:30 de la mañana, siendo que muchos tenían clases o trabajos al día siguiente, o simplemente no vivían en Valencia ciudad y ya no habían trenes o autobuses disponibles para llegar a sus municipios a esa hora de la mañana.Evidentemente, tras el comportamiento agresivo del jefe de la empresa y su nula comprensión, hemos considerado imposible la solución normal, pacífica y razonable del conflicto.