Además de haber roto el precinto de seguridad de Amazon, el paquete ha sido embalado parcialmente con cinta aislante. Ha tardado tres semanas en entregar el envío y, además, lo ha dejado en una tienda sin mi consentimiento.
El paquete estaba lleno de dibujos y anotaciones numéricas, visiblemente deteriorado y con una parte faltante. Asimismo, el peso no coincide, ya que pesa aproximadamente la mitad de lo que indicaba el envío original de Amazon.
Sinceramente, es una auténtica vergüenza y una situación que debería denunciarse sin impunidad alguna, ya que resulta inadmisible que los propios repartidores realicen este tipo de prácticas.