El pasado 3 de marzo de 2026, a mi madre, persona mayor y pensionista, le fue vendido un colchón junto con diversos artículos supuestamente “regalados”, operación que además fue asociada a una financiación con cuotas de 78 euros mensuales durante 19 meses.
A los dos días de la compra, dentro del plazo legal de desistimiento, contacté telefónicamente con la empresa para comunicar de forma expresa nuestra voluntad de desistir del contrato y solicitar la recogida de todos los productos entregados, ya que no deseábamos continuar con la compra ni con la financiación vinculada.
Sin embargo, la empresa no procedió a recoger los artículos y ahora manifiesta que el plazo de desistimiento ha expirado, reclamando además el pago de las cuotas financiadas, pese a que la comunicación del desistimiento se realizó en tiempo y forma.