Empresa reclamada: El Corte Inglés
Centro: Tres de Mayo (Santa Cruz de Tenerife)
Presento reclamación contra El Corte Inglés por la denegación de la devolución de unos calcetines, adquiridos en el centro indicado y recibidos posteriormente como regalo de Navidad.
Los artículos se encuentran completamente nuevos, sin usar, sin probar y sin desprecintar, conservando etiquetas y precinto original intacto, siendo materialmente imposible su uso sin romper dicho precinto. El motivo de la devolución es exclusivamente que no son de mi talla ni de mi gusto, circunstancia absolutamente habitual tratándose de un regalo.
En el establecimiento se me denegó la devolución alegando que se trata de “ropa interior” y que, por motivos de higiene, no admite cambios ni devoluciones. Considero que esta justificación no resulta razonable ni proporcionada en este caso concreto, ya que:
- No existe ningún riesgo higiénico real, al poder verificarse sin duda que el producto no ha sido usado ni probado.
- Se trata de calcetines, no de una prenda íntima de uso directo.
- El producto conserva su precinto original, lo que garantiza su estado nuevo.
Asimismo, el comprador (mi suegro) no fue advertido en el momento de la compra de esta limitación en la política de devoluciones. Tanto él como yo hemos sido clientes habituales de El Corte Inglés durante años, y una situación como esta nunca nos había ocurrido anteriormente, lo que evidencia que se trata de una medida reciente o, al menos, no comunicada de forma clara en el punto de venta.
Tras presentar reclamación, la empresa se ha limitado a reiterar de forma genérica su política de devoluciones, sin atender a las circunstancias específicas del caso, ni ofrecer ninguna solución alternativa razonable (como vale o abono), a pesar de tratarse de un importe reducido y de un producto nuevo.
Resulta especialmente llamativo que, por el coste de unos calcetines, El Corte Inglés asuma el riesgo de perder a un cliente y a su familia, cuando precisamente su imagen de marca se ha basado históricamente en la atención al cliente, la flexibilidad y la búsqueda de soluciones razonables.
Por todo lo expuesto, considero que la actuación de El Corte Inglés es desproporcionada, contraria a las expectativas legítimas del consumidor y poco acorde con las buenas prácticas comerciales, por lo que solicito la intervención de la OCU para que se valore el caso y se inste a la empresa a permitir la devolución, al menos mediante vale o abono, como solución equilibrada y razonable.
Adjunto ticket de compra y fotografías del producto.