En el mes de enero de 2025 adquirimos un colchón Origin 160x200 en su tienda física situada en Esplugues de Llobregat – Finestrelles.
Antes de realizar la compra, probamos el colchón en tienda y fuimos especialmente claros con la vendedora en que buscábamos un producto firme y con alta durabilidad. Siguiendo su recomendación, optamos por este modelo, que inicialmente parecía ajustarse a nuestras necesidades.
No obstante, tras solo algunos meses de uso, el colchón comenzó a hundirse de forma evidente en ambos lados donde dormimos habitualmente. Nuestros pesos son 77 kg y 65 kg, por lo que consideramos que el deterioro producido no se corresponde con un uso inadecuado ni con el tiempo transcurrido desde la compra.
Al detectar el problema, acudí nuevamente a la tienda, donde se me informó de que el plazo de garantía a nivel de establecimiento ya había finalizado y que no podían gestionar la incidencia desde allí, indicándome que debía contactar directamente con fábrica.
El motivo de esta reclamación es que el producto no cumple con las características de firmeza prometidas en el momento de la venta. Con menos de un año de uso, el colchón se encuentra en condiciones inaceptables, hasta el punto de resultar prácticamente imposible dormir en él.