En agosto de 2025 adquirí un colchón marca Pikolin en el establecimiento Carrefour Majadahonda.
El producto se encuentra dentro del periodo legal de garantía.
Desde los primeros meses el colchón presenta deformación estructural y pérdida de recuperación, ya que tras permanecer más de 7 horas sin carga no recupera su forma original, manteniendo zonas hundidas.
Al acostarse se produce un hundimiento acusado y al sentarse en laterales o esquinas el colchón colapsa con compresión excesiva, lo que impide su uso normal para el descanso.
He solicitado en varias ocasiones la aplicación de la garantía. En dos ocasiones acudieron al domicilio personas enviadas por el fabricante para revisar el colchón. Estas personas no se identificaron como técnicos ni realizaron una revisión técnica completa del producto, limitándose únicamente a comprobar si existían muelles sobresalientes o ruidos.
No obstante, ambas personas manifestaron verbalmente que el colchón presentaba fallas o anomalías, a pesar de lo cual se han negado a tramitar la sustitución o reparación del producto.
También se han negado a facilitar hoja de reclamaciones.
Adjunto fotografías donde se aprecia claramente el hundimiento del colchón.
Por todo lo anterior, solicito la resolución del contrato y la devolución del importe abonado.
Subsidiariamente, en caso de no estimarse lo anterior, solicito la sustitución del colchón por uno nuevo en correctas condiciones.
Quedo a la espera de una solución.