Fui contactada telefónicamente por INTEGRA ENERGÍA cuando tenía contratados los suministros de luz y gas con otra comercializadora. Durante dicha llamada se me ofrecieron precios supuestamente más bajos, lo que resultó ser engañoso, ya que no se me informó de forma clara y transparente de las condiciones reales del contrato ni de posibles penalizaciones.
Una vez recibidas las primeras facturas de INTEGRA ENERGÍA, comprobé que los importes eran muy superiores, llegando a triplicar lo que pagaba anteriormente con mi anterior compañía.
Ante esta situación, solicité la baja del contrato. Tras ello, la empresa me ha aplicado penalizaciones y me reclama una cantidad económica elevada que no considero correcta ni justificada.
Mi voluntad no es dejar de pagar lo que corresponda realmente por el consumo efectuado, sino abonar únicamente el importe correcto, sin penalizaciones abusivas ni cargos derivados de una contratación realizada mediante prácticas comerciales engañosas.
Solicito la revisión de las facturas emitidas, la anulación de las penalizaciones aplicadas y la corrección del importe que la empresa me exige.