Los días 19/12 y 20/12, siendo yo el titular del contrato, solicité telefónicamente la baja del suministro. Sin embargo, me indicaron que no podía tramitarla y que debía hacerlo el dueño del contrato (es decir yo) por lo que no gestionaron la cancelación en ese momento.
Debido a esa negativa, el contrato permaneció activo más tiempo del solicitado y se generaron importes adicionales que no reconozco, ya que mi voluntad de finalizar el contrato fue comunicada en esas fechas.
Posteriormente, Naturgy tramitó la inactivación semanas después, pero ha mantenido la facturación hasta esa fecha, rechazando mi reclamación y cerrando el expediente en varias ocasiones sin dar respuesta satisfactoria al fondo del asunto.
Además, han trasladado el supuesto importe pendiente a una empresa externa de recobro (Ámbito Consulting), desde donde he recibido llamadas reclamando el pago, pese a que he manifestado por escrito mi disconformidad con dichas cantidades.
También he solicitado copia de las grabaciones de las llamadas realizadas los días 19/12 y 20/12, sin recibir hasta el momento una respuesta clara sobre este punto.