El día 24/12/25 compré un billete Madrid-Valencia, para viajar en el autobús que salía a las 15:00 h. de Madrid.
Subí al autobús y, como es habitual, el chófer paró a hacer un descanso en el área 175. Detuvo el vehículo a las 17.00 h. y avisó por megafonía a los pasajeros que haríamos un descanso de 25 minutos. De modo que teníamos que estar en el autobús a las 17:25 h.
Avisó que el autobús se quedaría cerrado.
Yo dejé una bolsa en el asiento con algunos regalos y bajé del autobús. Entré en el bar para merendar pendiente de la hora. Tomé un café rápido y fui al aseo. A las 17:15 fui al autobús y vi que no estaba. Como era antes de la hora prevista de salida, pensé que habría ido a repostar y esperé. A las 17:23, me preocupé porque el autobús no aparecía, de modo que entré al bar de nuevo y pregunté al personal por el autobús. Cuál fue mi sorpresa cuando me dijeron que se había ido hacía ya rato!!!
Me dicen que ya no hay más autobuses y que tengo que pedir un taxi para ir a Valencia!!!
Intento llamar al teléfono de atención al cliente y no hay forma de contactar con ustedes. Después de insistir, la encargada del establecimiento llama a un número de teléfono de la empresa Avanza, que dice que es privado y que no me lo puede facilitar de ninguna forma, y me dice que no se responsabilizan. Y que ni siquiera pueden guardar mi equipaje (llevaba una maleta en el maletero y una bolsa en mi asiento!!!!!! El chófer, encima de irse antes de tiempo, vio la bolsa y no se le ocurrió bajar a avisar al viajero que faltaba (éramos 5 o 6 personas solamente!!!).
Tuvieron que ir mis hijos a por mis pertenencias. El autobús llegó a la estación de autobuses de Valencia a las 19:12, cuando debería haber llegado a las 19:30. Claro, no respetó el tiempo de descansó que comunicó a los viajeros. Mis hijos grabaron la llegada del autobús a esa hora y tienen el teléfono de uno de los pasajeros, que puede constatar la hora a la que salió el autobús después del "descanso" y que el chófer vio mis pertenencias en mi asiento y, a pesar de todo, se marchó. Yo tengo el teléfono de la encargada y de un cliente del bar, como testigos.
Tuve que llamar a un taxi, después de sufrir una crisis de ansiedad tremenda. Imagínese!!! El día de Nochebuena!!!
Reclamo los 200 € del taxi y el importe del billete de autobús 43,21 €.
Además, están obligados a tener en el vehículo hojas de reclamaciones, pero mis hijos las pidieron al chófer y este les dijo que no tenía hojas de reclamaciones en el autobús.
El chófer que llevaba el autobús creo que se llama Juan (sobrepeso, barba), por si es de su interés.