Consejos

Cómo planchar bien... y más rápido

Lavar y tender bien para planchar menos

Si quieres que tu ropa quede bien planchada, sin una arruga a la vista, pero sin dedicarle demasiado tiempo ni esfuerzo, aquí tienes las claves del planchado fácil: cómo lavar tus prendas, tenderlas y plancharlas para conseguir un aspecto impecable gracias a un planchado rápido y perfecto. 

17 junio 2021
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Conseguir un buen planchado depende de tres factores: la calidad de la plancha, la habilidad de quien la usa  y lo bien preparada que esté la ropa para facilitar la tarea. Para elegir la mejor plancha o centro de planchado, te invitamos a consultar nuestro comparador con los resultados de más de un centenar de planchas y centros de planchado:

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Lo de la habilidad de quien usa la plancha... lo dejamos en tus manos. Pero en el otro factor podemos ayudarte con algunos consejos sobre cómo preparar tu ropa para planchar bien y sin esfuerzo.

Prepara la ropa para planchar menos

Un planchado rápido y fácil empieza en el momento en el que vas a poner tu ropa a lavar, continúa cuando la tiendes y se remata con el planchado. Toma nota.

1. Lava a baja temperatura y centrifuga más lento

Para que tu ropa salga de la lavadora menos arrugada, conviene moderar la temperatura (esto también te ayuda a ahorrar energía) y no abusar de los centrifugados fuertes. 

  • Cierra las cremalleras de las prendas y abrocha los botones antes de lavar.
  • Procura tender la ropa en cuanto acabe el lavado. Si vas a salir de casa, programa la lavadora para que se ponga en marcha más tarde y termine cuando llegues. Si dejas la colada mucho tiempo sin tender, la ropa sale más arrugada y puede coger mal olor.
  • Utiliza lavados cortos a menos de 40ºC y con poco centrifugado (menos de 1.000 r.p.m.), siempre según la etiqueta de las prendas.
  • Algunas lavadoras tienen programas de “planchado fácil”, que centrifugan a 800 revoluciones o menos.
  • Evita en lo posible los aditivos industriales. Puedes usar como suavizante ácido cítrico: no daña los tejidos y facilita el alisado de arrugas.

2. Tiende dando vuelta a la ropa y estirando bien

Siempre que sea posible, tiende en el exterior porque la ropa se seca antes, pero evita el sol directo cuando se trate de ropa de colores oscuros. Cuando extiendas tus prendas en la cuerda, hazlo de esta manera:

  • Dales la vuelta a las prendas antes de colgarlas: se ayuda así a estirar la tela.
  • Estira y sacude fuerte las prendas cuando las vayas a colgar para eliminar las arrugas, sobre todo, las mangas.
  • Coloca las pinzas en las costuras o en zonas poco visibles para que no se noten las marcas. Las pinzas de plástico dejan menos señal que las de madera.
  • No apretujes las prendas al tenderlas ni al guardarlas en el armario. 

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3. Cada prenda requiere su trato

¿Te puedes ahorrar algo de plancha? Puede ser que sí: toma nota de estos consejos para que luego no tengas que plancharlas o si hay que hacerlo, te resulte más fácil

  • Camisas: cuélgalas en perchas con los botones abrochados y trata de alisar los pliegues y estirarlas todo lo que puedas. Quedarán menos arrugadas y ocupan mucho menos espacio en la cuerda. 
  • Pantalones: se tienden sujetándolos por el dobladillo inferior. Coloca la pinza en la costura para que no deje señal.
  • Jersey y prendas de lana y punto: para que no se deformen, extiende la prenda sobre una superficie lisa y coloca encima una toalla húmeda. Cuando se seque, las arrugas irán desapareciendo.
  • Sábanas: si las tiendes bien estiradas y las doblas con cuidado al recogerlas, seguramente no tendrás ni que plancharlas. Al estirarlas en la cama, ya se eliminarán las arrugas que queden.

Consejos para un planchado fácil e impecable 

Pero otras veces no hay trucos que valgan: toca planchar, aunque para un buen resultado, y no te cueste tanto hacerlo. 

Antes de empezar

  • Plancha sobre una superficie adecuada: lo ideal es una tabla de planchar o una mesa resistente al calor cubierta con una manta de algodón. Para mangas y zonas difíciles puedes utilizar un manguero (es como una tabla de planchar pequeñita).
  • Llena la plancha con agua del grifo, a no ser que el fabricante recomiende agua desmineralizada. No añadas perfumes que pueden dañar la ropa.
  • Separa las prendas según el tipo de tejido para comenzar por las que requieren una temperatura más baja, como los tejidos sintéticos.
  • Comprueba que la suela de la plancha no tenga manchas y que esté perfectamente limpia para que no deje restos en la ropa.
  • Puedes utilizar almidón ecológico para planchar: pon agua y un par de cucharadas de maicena o fécula de patata en un pulverizador de plástico de 500 ml y agítalo bien. Tira lo que te haya sobrado, ya que no se conserva bien.

Planchar con menos esfuerzo

Después de haber completado las preparaciones, toca ponerse manos a la obra. 

  • Plancha cuando la ropa todavía esté un poco húmeda: la humedad protege los tejidos de quemaduras, evita que se derritan fibras sintéticas y que se formen brillos en las prendas, sobre todo en las oscuras. Las fibras se ensanchan con la humedad y los pliegues están más blandos. Si ya está seca del todo, rocíala con un poco de agua y usa abundante vapor.
  • Nunca planches ropa con manchas, el calor las fija al tejido y pueden hacerse permanentes.
  • No planches con movimientos circulares, la tela podría estirarse y dar de sí.
  • Empieza a planchar por cuellos, puños y mangas. Si la camisa o blusa se va a ver entera y quieres un acabado impecable, utiliza un manguero para no marcar antiestéticas rayas en el lateral de las mangas.
  • Termina planchando el cuerpo de la prenda, siempre siguiendo la orientación de las fibras de la ropa. 
  • Las camisas, si las vas a usar debajo de un jersey, puedes planchar solamente los puños y el cuello. 
  • Puedes sacar los bolsillos de los pantalones para que no se formen arrugas en la pernera al pasar la plancha sobre ellos.
  • No pases la plancha directamente por encima de botones, hebillas o cuentas de adorno, pues el calor podría deformarlos.
  • Para planchar los tejidos delicados, las fibras sintéticas y la lana, coloca un paño húmedo entre la plancha y prenda.
  • Deja que la ropa se enfríe bien antes de guardarla para que se evapore toda la humedad residual.

Para acabar, cuida tu plancha

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  • Una vez hayas terminado, no te olvides de limpiar tu plancha para prevenir problemas y que te dure mucho tiempo.   
  • Deja que la plancha se enfríe del todo antes de guardarla y vacía el depósito para evitar la formación de cal.
  • Si la suela de tu plancha se ha manchado o quemado, debes limpiarla o se pegará a las prendas. Para limpiar una plancha con la suela quemada, mezcla bicarbonato con un poco de agua y frota suavemente la suela con esa mezcla. Después, retira los restos con un paño limpio y déjala secar.

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