Informe

Alquiler de casas de vacaciones: garantias y derechos

12 mayo 2016
Alquiler casa de vacaciones

12 mayo 2016

Alquilar una casa de vacaciones es una alternativa valorada positivamente por los españoles que hemos encuestado. Este nivel de satisfacción podría subir si los portales de reservas en Internet mejoran su labor. Fíjate con quién reservas online y qué hacer antes de pagar o, después, si surgen problemas.

Una vivienda de vacaciones ofrece el conjunto de servicios de una casa en condiciones normales de funcionamiento y cuenta, además, con espacio y flexibilidad de uso. La satisfacción general de los 426 españoles que hemos encuestado y que habían alquilado al menos una vivienda de vacaciones en los últimos tres años es de un 7,9 sobre 10. De ellos, un 66% habían alquilado un apartamento en su mayoría en la costa; un 63 % para alojarse una media de una a siete noches y, un 34 % para tres o más adultos sin niños.

Alquiler de casas de vacaciones

Casas vacacionales de particulares o empresas

Una cosa es encontrar la casa en Internet y otra reservar online. Según la encuesta de OCU, un 72 % encontró su casa de vacaciones en Internet. De ellos, un 30 % reservó directamente con el propietario por canales tradicionales (cara a cara o por teléfono) y el otro 70 % sí hizo la reserva por Internet, bien a través de la página visitada o con un email enviado al arrendador.
Con el enorme desarrollo de las plataformas de anuncios por Internet, la Administración ha ido desarrollando una normativa que es cada vez más intervencionista; demasiado, a nuestro juicio. Un problema que tiene el usuario al reservar por Internet es que, en ocasiones, no sabe si está alquilando al propietario o a un intermediario. Y, sin embargo, este dato es clave para el usuario a la hora de aplicar la normativa
  • Si es con una agencia o una empresa, el usuario estará protegido por la legislación de consumo, además de la que pueda regir al arrendamiento en sí mismo. 
  • Si es con un particular, la relación se basará en la normativa civil del alquiler, aunque, en función de la comunidad autónoma que sea, será de aplicación la normativa turística autonómica, que regula ciertos derechos para el usuario incluso si contrata con un particular. En las comunidades autónomas con regulación específica se puede reclamar ante la Consejería de Turismo. 

Consejos para alquilar un apartamento o casa de vacaciones

Verifica los datos antes de pagar

 Los portales especializados en casas de vacaciones que cuentan con renombre y experiencia (como Airbnb o Homeaway) aplican más filtros para admitir  a los anunciantes por lo que aportan más ventajas que los portales de anuncios genéricos, como idealista.com, donde la gestión de verificación de datos recae en el usuario.

Antes de pagar, éstos son nuestros consejos
  • Cuando elijas una vivienda, no hagas ningún pago hasta revisar los datos del anunciante (desde qué fecha publica anuncios allí), las características del piso (comprueba la ubicación), la disponibilidad de fechas y las condiciones económicas. Desconfía de precios muy baratos y de anuncios sin fotos.
  • Las comprobaciones nunca están de más. Lee  los comentarios de otros usuarios sabiendo que un 7 % de encuestados consideró que la realidad era menos buena.
  • Contacta previamente con el anunciante por teléfono o email y aclare las dudas de todo lo que le interese: fechas, precio, condiciones de reserva, necesidades especiales (niños, mascotas, accesibilidad)... Pregúntale sobre el lugar (supermercados o restaurantes cercanos, etc.). Si no logra contactar o las respuestas tardan demasiado, mala señal.
  • Confirma el modo de pago, la entrega de llaves, la persona de contacto que te recibirá y se ocupará de cualquier problema que surja en la estancia, las horas de llegada y de salida.
  • Haz la reserva pagando la menor cantidad que te exijan e intenta no pagar el resto hasta la llegada. Utiliza el medio de pago recomendado por el portal (tarjeta, paypal, transferencia), para dejar rastro y beneficiarse de la garantía que pueda ofrecerle el portal. Conserva copia de los correos intercambiados con el anunciante

Internet no es más peligroso

El riesgo de reservar por Internet es similar al que existe en la compra por Internet de otro tipo de bienes o servicios, y parecido también a los problemas que pueden encontrar los usuarios de alojamientos hoteleros. 
El principal peligro es que la vivienda no exista (se ha dado algún caso, es raro), que no corresponda con lo anunciado (más lejos del mar de lo prometido), que haya un problema con la reserva (que lleguemos y esté ocupado o que nos la hayan cancelado con poca antelación) o que haya un problema con nuestra petición de cancelación y la devolución de la garantía o fianza. 
En la práctica, quizá el problema más frecuente ha sido que el alojamiento no responde a nuestras expectativas, a la idea que nos habíamos hecho de la vivienda a partir de la descripción del anuncio, las fotos, etc.
Si ves un anuncio que resulta ser falso o con datos engañosos, el portal de Internet desgraciadamente solo está obligado a retirar ese anuncio una vez que le hayas comunicado su ilicitud, y la hayas probado. El portal no se hará responsable del daño que haya causado al usuario a no ser que la política comercial del portal se haya comprometido voluntariamente a ello.

 

Menos limitaciones al alquiler

En nuestra encuesta no se observan grandes problemas que requieran una actuación protectora especial por parte de los poderes públicos. Sin embargo, en la actualidad la mayoría de las comunidades autónomas exigen una burocracia exagerada a los particulares que pretenden alquilar una vivienda de su propiedad: inscripciones en registros, hojas de reclamaciones, etc. 

Además, muchas de las exigencias y prohibiciones que se establecen no tienen que ver con la protección del usuario, si no con amparar a los profesionales del sector: por ejemplo, en Madrid se prohíben estos alquileres para estancias inferiores a 5 noches. En OCU abogamos por que no se pongan limitaciones al alquiler que no estén justificadas.