Gasolina y diésel se disparan: denunciamos ante la CNMC los márgenes injustificados
Las gasolineras han trasladado al consumidor subidas de precio casi inmediatas tras el conflicto en Oriente Medio, pese a que el combustible vendido procede de petróleo comprado previamente. Desde OCU denunciamos ante la CNMC unos márgenes desproporcionados, al tiempo que pedimos investigar posibles prácticas contrarias a la competencia e insistimos en la necesidad de bajar temporalmente los impuestos a combustible y energía.
Es un hecho que el conflicto en Oriente Medio ha disparado el precio de los carburantes, pero al incremento del precio del crudo se suma la subida desorbitada de los márgenes comerciales de las cadenas. Para OCU, esas subidas son desproporcionadas y no se justifican por el incremento de los costes reales, algo que denunciamos ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Una subida desorbitada e injustificada
Nuestro estudio de precios reveló un gran aumento del precio de la gasolina y del diésel en apenas una semana: subidas del 8,4% y del 16,6% respectivamente. Y llamaban especialmente la atención las grandes subidas del diésel, que alcanzó los 37 céntimos en cadenas low cost como Ballenoil, Gas Express, Easy Gas o Petroprix…
¿Cómo pueden dispararse los precios con tanta rapidez? Es un ejemplo más del “efecto cohete”, pero en este caso, es supersónico.
Los nuevos datos de precios que vamos conociendo confirman que las subidas se mantienen, y que son muy elevadas. Según el Boletín Petrolero de la Unión Europea, entre el 2 y 9 de marzo:
- España fue el tercer país con mayor subida en lo que respecta a la gasolina 95: un 7,7% (11,4 céntimos).
- Las subidas en diésel son casi el doble, 14,2% (20,4 céntimos), lo que sitúa a nuestro país por encima de la media europea.
Las gasolineras engordan sus márgenes comerciales
Si el conflicto estalló el día 28, el carburante que se vende en las gasolineras españolas al día siguiente o a los pocos días aún no puede venir de esa zona: el combustible vendido en los surtidores procede de petróleo adquirido antes, a un precio mucho menor que el actual, con lo que esa rápida escalada del precio final del carburante no está justificada.
- Se está trasladando casi en tiempo real el aumento de precio del crudo al consumidor final en la gasolinera.
- Además, aunque es cierto que el precio internacional del diésel ha subido más de un 50% en la semana, las gasolineras han seguido un comportamiento sospechosamente parejo, que podría revelar cierta coordinación.
Estas actuaciones podrían ser contrarias a la Ley de Defensa de la Competencia, que prohíbe tanto los acuerdos para fijar precios, como el abuso de posición dominante mediante márgenes comerciales no equitativos.
Denuncia de OCU ante la CNMC
En vista de ello, desde OCU nos hemos dirigido a la CNMC, solicitando que investigue los hechos y compruebe si se han producido prácticas contrarias a la competencia.
El sector de los carburantes es especialmente estratégico, y estas fluctuaciones afectan a las economías familiares y también a la economía general del país, por cuento cualquier subida en el precio del combustible tiene un impacto directo en el transporte, la agricultura, etc.
De hecho, ante una situación como esta, y teniendo en cuenta que buena parte de lo que pagamos al repostar en realidad son impuestos, desde OCU insistimos en la necesidad de rebajar el IVA de los carburantes y el Impuesto de Hidrocarburos: esta crisis no puede ser una excusa para llenar las arcas ni del estado, ni de las grandes cadenas distribuidoras, a costa de vaciar los flacos bolsillos de los españoles.