Un batido no sustituye a una comida
En una sociedad marcada por la inmediatez, cada vez buscamos soluciones más rápidas para alimentarnos. El batido YFood asegura ofrecer el valor nutricional de una comida completa en 500 ml, con 500 kcal y una amplia lista de vitaminas y minerales añadidos. ¿Es tan práctico y saludable como lo pintan?
Nuestros abuelos dedicaban tiempo a preparar sus comidas cada día, sin prisas. Pero en la sociedad actual todo va a velocidad de vértigo, incluido el propio acto de comer. No tenemos tiempo de sentarnos a la mesa para alimentarnos y disfrutar de una agradable comida. En este contexto han surgido los batidos “sustitutivos de comida”, que prometen aportar todos los nutrientes necesarios en apenas cinco minutos.
Nos fijamos en el batido de chocolate de la línea YFood, de venta en supermercados y cada vez más popular, especialmente entre la gente joven acostumbrada a este mundo de la inmediatez.
Un ultraprocesado con apariencia saludable
La marca YFood tiene muchos productos similares de diferentes sabores. Examinamos el batido de chocolate que en su etiquetado se denomina “comida para beber con sabor a chocolate sin lactosa a base de leche semidesnatada y aceites vegetales con edulcorantes”.
Se trata de un producto altamente procesado: leche tratada, aceites vegetales refinados, proteínas aisladas, fibra añadida, edulcorantes (sucralosa y acesulfamo K) y varios estabilizantes y emulgentes.
En OCU clasificamos estos edulcorantes como “no recomendables” en nuestra calculadora de aditivos. Además, el uso de edulcorantes mantiene el sabor dulce sin azúcar, pero refuerza la preferencia por sabores intensamente dulces.
La fortificación con 26 vitaminas y minerales permite a la marca incluir hasta 166 declaraciones de salud en su web del estilo de “el hierro contribuye a…” o “el calcio ayuda a…”, pero estas declaraciones derivan únicamente de añadir vitaminas y minerales de forma artificial, no de la calidad intrínseca del alimento. Esto no convierte al batido en una comida equilibrada, sino en un producto ultraprocesado enriquecido. El reforzamiento no sustituye la complejidad nutricional de los alimentos frescos ni compensa la ausencia de compuestos bioactivos, antioxidantes y fitonutrientes presentes en frutas, verduras y alimentos integrales.
El perfil nutricional es desequilibrado
El reparto de macronutrientes no se ajusta a las recomendaciones para una dieta equilibrada:
- Proteínas: 26% de la energía (cuando lo recomendado es 10-15%).
- Grasas: 42% (recomendado 30-35%).
- Hidratos de carbono: apenas 30% (deberían suponer 45-60%).
Un solo batido cubre el 60% de las proteínas recomendadas, pero solo el 14% de los hidratos de carbono. Si se intentara cubrir las necesidades de carbohidratos exclusivamente con estos batidos, se consumiría hasta cuatro veces más proteína de lo aconsejado.
Las grasas proceden principalmente de aceites refinados de girasol y nabina. Aunque son insaturadas, presentan una relación omega-6/omega-3 elevada (lo que puede favorecer procesos inflamatorios si no se compensa con otras fuentes ricas en omega-3 como pescado o nueces) y no ofrecen la calidad nutricional de grasas presentes en alimentos frescos como el aceite de oliva virgen extra o los frutos secos.
Aporta también 9,2 g de fibra añadida por botella, pero no equivale a la fibra natural integrada en frutas, verduras y cereales completos.

Comer es más que ingerir nutrientes
Como solución puntual cuando el tiempo apremia, este batido puede resultar práctico. Pero no debería convertirse en la base de la alimentación diaria ni sustituir de forma habitual a comidas tradicionales. Si las prisas nos obligan a echar mano a este batido, es necesario encontrar tiempo el resto del día para preparar una comida donde estén presentes las verduras y productos integrales, para compensar los inconvenientes de estos batidos.
Pero comer es más que ingerir nutrientes. Si solo se tratara de ingerir nutrientes, podríamos alimentarnos con un producto alimenticio conectado directamente al sistema digestivo, como se nutren las personas enfermas que no pueden ingerir alimentos. Sustituir comidas por productos líquidos no reproduce la experiencia ni los beneficios fisiológicos de comer alimentos sólidos. Masticar estimula la producción de saliva, favorece la digestión y contribuye a la saciedad. Además, la textura y variedad de los alimentos influyen en nuestra relación con la comida. Un batido puede aportar calorías, pero no sustituye el acto de comer, ni desde el punto de vista fisiológico ni psicológico.
La cocina es cultura, tradición y convivencia. Convertir la alimentación en un acto rápido y solitario, donde todo se resume a beber un líquido, puede hacernos perder no solo calidad nutricional, sino también calidad de vida.
Aunque lo parezca, beber un batido no es lo mismo que comer una comida.