Informe

¿Dónde está la fruta?

Todos sabemos la importancia de la fruta en nuestra dieta. Pero, cuidado, lo que hace falta es comer fruta, no alimentos procesados que presumen de tenerla y en cuya composición la fruta es solo un porcentaje casi residual, pese a su denominación o las fotos del envase. Estamos ante un ejemplo claro de #EtiquetasTrampa.

06 junio 2017
06 junio 2017
hl etiquetas trampa

Sabemos que hay que comer fruta a diario. Bastante fruta: unas tres piezas cada día. Hay donde elegir, y la recomendación de OCU es siempre dar preferencia a la fruta fresca de temporada. Porque, no nos engañemos, tomar fruta significa comer fruta, a ser posible, fresca y entera. Comer fruta no es...

... Beber un refresco de fruta

... Comer un yogur con sabor a fruta

... Tomar ese postre de chocolate con fruta

¿De verdad con fruta?

Los fabricantes de la industria alimentaria han encontrado en la fruta un filón para preparar, promocionar y vender productos que incluyen fruta. Eso estaría bien si de verdad se tratara de alimentos en que la fruta o sus derivados fueran el centro de la composición, pero la realidad es muy diferente: muchos de los productos que presumen de tener fruta apenas la incluyen en la composición, o lo hacen en cantidades mínimas y a menudo ese exiguo porcentaje de fruta se combina con otros productos poco saludables.

Revisamos 40 productos

OCU ha pasado revista a 40 productos de alimentación (cereales, batidos, lácteos, yogures, chocolates...), que recurren a la fruta como principal reclamo de su publicidad y presentación. Nuestros expertos han comparado la denominación, envase e imagen de esos productos con lo que se indica en el etiquetado, para poder comprobar si las alegaciones cumplían la normativa, frisaban lo permitido o directamente exageraban induciendo a error al comprador.

Los resultados muestran que la presencia de fruta es pura apariencia y en la mayoría de los casos tiende a confundir a los consumidores: apenas hay fruta, y la que hay en pocas ocasiones es la que dicen. A continuación podemos ver algunos claros ejemplos.

Precisamente se recurre a la fruta en muchos productos para dar una imagen de sanos y saludables, pero en realidad encontramos productos que contienen aromas, colorantes... Si a eso se le suman las escasas (o en ocasiones inexistentes) porciones de fruta, más azúcares y grasas, hace que el recurso a la fruta en el etiquetado sea en muchos casos un truco muy interesado.

OCU critica que

La normativa sobre etiquetado no exija un porcentaje mínimo para poder declarar que un producto lleva un determinado ingrediente: por ejemplo, anuncian la presencia de fruta y apenas llega al 2%.

Pedimos que se adopten cambios  en la norma para acabar drásticamente con esta situación engañosa. Queremos evitar que:

  • Se recurra a fórmulas como las de “sabor a” utilizadas por yogures, gelatinas y otros postres para vulnerar la prohibición de sugerir mediante imágenes o palabras la presencia de ingredientes que el producto no tiene.
  • Se usen argucias que disimulan la ausencia de fruta, como el recurso a los aromatizantes .
  • Se siga destacandoe en el etiquetado el producto que no es mayoritario.

El caso de la fruta es solo un ejemplo más de las #etiquetastrampa. Etiquetas confusas, incompletas y que tienen como efecto el engaño del consumidor que compra el producto pensado que tiene unas cualidades que realidad no posee. ¿Estás harto de ellas? Nosotros también 

Movilízate con OCU contra las Etiquetas Trampa


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