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Adiós a las bombillas de toda la vida

28 agosto 2012

28 agosto 2012

El 1 de septiembre dejarán de fabricarse en la Unión Europea las bombillas incandescentes tradicionales, que a nuestro juicio son poco eficientes, pues el 95% de la electricidad que consumen la transforman en calor y solo el 5% restante en luz.

La existencia de las bombillas de toda la vida está a punto de apagarse para siempre en la Unión Europea, 133 años después de que Thomas Alva Edison creara la bombilla incandescente, en 1879.

La directiva Ecodesign 2009/125/CE fija la eliminación progresiva, entre 2009 y 2012, de las lámparas incandescentes tradicionales y establece un calendario cuya aplicación comenzó en septiembre de 2009 con la eliminación de las bombillas de 100 W, continuó con las de 75 W y finaliza el próximo 1 de septiembre cuando dejen de fabricarse las bombillas que quedaban aún en el mercado, con potencias inferiores a 40 W.

Evitar residuos

El objetivo de esta directiva europea es no únicamente reducir el consumo energético y las emisiones de CO2, sino evitar los residuos generados por estas bombillas.

Desde la OCU siempre hemos aplaudido esta decisión, ya que entendemos que son poco eficientes: el 95% de la electricidad que consumen la transforman en calor y solo el 5% restante en luz.

Por otra parte, las alternativas existentes en el mercado (halógenas, fluorescentes compactas y LED) presentan características que permiten resolver mejor las necesidades de los consumidores, tal y como hemos mostrado en nuestros test comparativos.

Clases de bombillas

La única ventaja que tenían las bombillas tradicionales frente al resto era su reducido precio, pero hace tiempo que se vieron superadas por todas sus competidoras. Las lámparas de LED son las de mayor calidad, aunque su precio aún sigue siendo alto.

Incandescentes: Son las bombillas de toda la vida, las que en breve van a dejar de fabricarse en la UE. Son baratas, pero consumen más energía y dan menos luz, además de durar menos, entre 1.000 y 1.200 horas.

Fluorescentes: No ofrecen una luz excesiva, aproximadamente la misma que las bombillas incandescentes, pero consumen hasta cinco veces menos energía, salvo en el momento de encenderse, que hacen un gasto excesivo. Duran entre 6.000 y 10.000 horas.

Halógenas: Ofrecen mayor luminosidad que las tadicionales y duran mucho más, entre 2.000 y 4.000 horas.

LED: Emiten hasta diez veces menos CO2 que las clásicas, reducen notablemente la presencia de componentes tóxicos y durán unas 50.000 horas.


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