Informe

Colector solar térmico: todo sobre ellos

Qué son y cómo funcionan

Los colectores solares aprovechan el calor del sol para producir agua caliente. También producen energía cuando existe poca radiación solar (en días nublados). No se deben confundir con los paneles solares fotovoltaicos.

22 enero 2018
colector

Los colectores solares térmicos absorben el calor del sol (de ahí su nombre) y transfieren este calor para que pueda ser utilizado para calentar el agua caliente, calentar espacios e incluso climatizar piscinas.

Diferentes tipos

Hay diversos tipos de colectores térmicos: colectores planos, de tubos de vacío y algunos colectores plásticos (polietileno sin esmaltar) específicos para la climatización de piscinas.

Para el agua caliente, el tipo de colector térmico vendrá definido por la temperatura final del agua. Para la mayoría de los casos (60ºC), el colector solar plano suele ser suficiente. Si necesitas agua a una temperatura mayor (para calentar con radiadores, por ejemplo), los colectores de tubo de vacío son más indicados.

Si solo necesitas climatizar la piscina, los colectores de polietileno pueden ser una buena solución. El agua de la piscina puede ir directamente a través del colector, las necesidades de baja temperatura son adecuadas para esta tecnología.

Depósito de acumulación

La energía solar disponible no es constante durante todo el año y depende de la orientación y el ángulo de inclinación del colector, las nubes y las sombras. Además, cuando necesitas agua caliente, el sol no la produce de manera instantánea, por lo que necesitas almacenar la energía para poder usarla cuando la necesites. De manera que el colector solar estará conectado con un depósito de acumulación de varios cientos de litros.

Termosifón versus sistema de circulación forzada

El termosifón está compuesto por uno o más colectores solares y un depósito de almacenamiento, ensamblados juntos en una misma estructura, que se coloca sobre el tejado o la terraza. Este sistema funciona mediante un fenómeno natural llamado convección: los fluidos calientes tienen menor densidad que los fríos. Así que, el fluido caloportador caliente desciende mientras que el frío asciende. No hay posibilidad de controlar el sistema.

En un sistema de circulación forzada, los colectores están colocados sobre la cubierta mientras que el depósito de acumulación se encuentra en el interior. Como los colectores se encuentran a una altura mayor que el depósito, es necesario dirigir la circulación del fluido caloportador mediante una bomba, gestionada mediante un sistema de control por diferencia de temperatura.

A pesar del consumo eléctrico de la bomba y el sistema de control, este sistema es más eficiente al contar con el depósito de acumulación de la energía en el interior de la vivienda.

¿Qué es un sistema drain-back?

En un sistema de circulación forzada normal, el fluido caloportador permanece en los colectores, mientras que en el sistema drain-back, los colectores se vacían cuando la bomba de circulación se para. La bomba también se para cuando no hay sol, o cuando el tanque alcanza la temperatura preestablecida.

Esto significa que no hay riesgo de que el fluido se congele, por lo que no hace falta anticongelante en el sistema. Desde el momento en que el tanque alcanza la temperatura deseada, el colector se vacía, no existe expansión del fluido, por lo que tampoco hace falta vaso de expansión o válvula de seguridad, lo que conlleva una reducción de costes de mantenimiento.

Existen, sin embargo, algunas limitaciones en el número máximo de colectores que pueden ser instalados, en el peso y longitud de las tuberías, que necesitaran una inclinación constante en toda la instalación.


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