Consejos

Agencias inmobiliarias, ángeles o demonios

18 noviembre 2016
Agencias inmobiliarias

18 noviembre 2016

¿Has colgado el cartel de se vende de tu inmueble? ¿Sabes lo que se te viene encima? Si quieres vender tu piso, tienes dos opciones encargarte tú mismo, algo que te recomendamos encarecidamente o cederle el testigo a una agencia inmobiliaria y pagarle la tan temida comisión. Entérate de cómo va y si lo necesitas pide ayuda a OCU.

S.O.S, vendo un piso. ¿Qué hago? ¿Por dónde empiezo? Lo primero mantén la calma y respira. Qué duda cabe que se trata de un momento importante, así que primero infórmate. Piensa que durante un tiempo (esperemos que no mucho) estarás ocupado poniendo anuncios, recibiendo llamadas, gestionando visitas, negociando el precio y si todo sale bien, tendrás que buscar la documentación necesaria para concretar la venta. ¿Te ves capaz? Piensa que, por ejemplo, para un piso de 150.000 euros y una comisión del 5% deberías pagar a una agencia 9.075 euros IVA incluido. ¡Merece la pena dedicar tiempo! Y si dudas, pide ayuda a OCU para asesorarte en la venta.

familia inmobiliaria

Última opción, agencias inmobiliarias

Ahora bien, si de verdad no tienes tiempo para encargarte, y por el motivo que sea (vives en otra ciudad o se te hace un mundo intentarlo tú) prefieres acudir a una agencia inmobiliaria, asumiendo el coste económico que supone, te presentamos los siguientes consejos que son fruto de la experiencia de muchos consumidores.

Cercanía. Búscate una agencia que esté cerca, seguramente, si lleva tiempo trabajando en el barrio conocerá bien el mercado local. Mejor si conoces su histórico de ventas en la zona.

Seguro. Exige que dispongan de un seguro de responsabilidad civil profesional.

Comisiones. Negocia la comisión y contrasta el precio de venta propuesto. La comisión suele fijarse como un porcentaje del precio de venta, aunque a veces se pacta un importe mínimo. No olvides el 21% del IVA. Las comisiones suelen oscilar entre el 2% y el 6%.

Derecho al cobro de la comisión. En la nota de encargo de venta que firmes con la agencia, pide que incluyan expresamente que el derecho al cobro de la comisión se condicione a la firma efectiva de la escritura de compraventa. Si no, la agencia podría exigirte el pago de la comisión aun en casos donde luego el comprador se eche para atrás. Por ejemplo, hay casos en los que, la agencia ha exigido la comisión una vez ha encontrado a un comprador, aunque después éste no obtuviera la financiación del banco.

Precio de la vivienda. La agencia debe proponerte y justificarte un precio de venta, teniendo en cuenta las características y el estado del inmueble, el entorno y la competencia en la zona (la oferta y la demanda que haya allí). Te aconsejamos que tú también te informes por tu cuenta del precio medio. Es fácil, a través de los portales inmobiliarios. Decide un precio y déjalo claro en el contrato o nota de encargo. Tú quieres venderlo pronto, pero no regalarlo. Hay agencias que prefieren poner precios bajos para venderlo muy pronto y cobrar su comisión, pero tú saldrías perdiendo. Muy importante: deja claro si el precio de venta acordado incluye la comisión o no.

Atención a los plazos de encargo. Tenlos en cuenta para evitar sorpresas desagradables. Hemos visto una nota por 18 meses, con exclusiva, en la que el desistimiento del vendedor daba derecho a la agencia a cobrar 900 euros.

Marca tus propios plazos. Tú decides la urgencia por vender, ya que la agencia no suele comprometerse a venderlo en un plazo. Así que si tienes prisa, te recomendamos añadir al contrato o nota de encargo la posibilidad de que la comisión sea algo más elevada si lo venden en un plazo corto.

Evita encargos en exclusiva. Huye de ellos, ya que, si tú encuentras comprador, la agencia te pedirá su comisión de igual manera.

Información del proceso de venta. Pide que te mantengan informado de la repercusión que están teniendo los anuncios, de las visitas recibidas y los comentarios de los interesados. Así sabrás el tiempo que te están dedicando, y podrás tomar decisiones sin perder meses: por ejemplo, si no se reciben visitas y llamadas quizá haya que ajustar algo el precio.