Programas de seguridad para Internet
Si tu ordenador vive en el mundo actual, se está relacionando con el exterior: intercambiando ficheros con otros equipos y a través de Internet. Hacerlo sin protección es arriesgado, pero pagando entre 40 y 80 euros al año tienes paquetes de seguridad que combinan cortafuegos y antivirus.
Estas son las principales plagas que amenazan a nuestros ordenadores:
- virus: programas que causan daños en los datos almacenados o que ralentizan el funcionamiento del ordenador multiplicándose en nuestros discos o memoria y transmitiéndose a otros usuarios con los que tenemos contacto.
- programas espía: recopilan información sobre nosotros y nuestros hábitos sin nuestro conocimiento, habitualmente para distribuirlo a bases de datos comerciales.
- keyloggers: registran las teclas que pulsamos, de tal forma que pueden averiguar nuestras claves de acceso.
- troyanos: programas que se introducen en nuestro ordenador para que el pirata informático pueda controlarlo a distancia, pero sin influir en el funcionamiento del sistema.
- spam: correo indeseado que llena nuestro buzón y que, en ocasiones, lleva asociado algún virus.
- phishing: correos electrónicos que parecen proceder de alguna entidad bancaria, comercial, etc. y que tratan de conducir al usuario a páginas web que imitan a las verdaderas de esas entidades para así obtener datos confidenciales.
Estas son las principales plagas que amenazan a nuestros ordenadores:
- virus: programas que causan daños en los datos almacenados o que ralentizan el funcionamiento del ordenador multiplicándose en nuestros discos o memoria y transmitiéndose a otros usuarios con los que tenemos contacto.
- programas espía: recopilan información sobre nosotros y nuestros hábitos sin nuestro conocimiento, habitualmente para distribuirlo a bases de datos comerciales.
- keyloggers: registran las teclas que pulsamos, de tal forma que pueden averiguar nuestras claves de acceso.
- troyanos: programas que se introducen en nuestro ordenador para que el pirata informático pueda controlarlo a distancia, pero sin influir en el funcionamiento del sistema.
- spam: correo indeseado que llena nuestro buzón y que, en ocasiones, lleva asociado algún virus.
- phishing: correos electrónicos que parecen proceder de alguna entidad bancaria, comercial, etc. y que tratan de conducir al usuario a páginas web que imitan a las verdaderas de esas entidades para así obtener datos confidenciales.
Para esquivar todas estas amenazas, lo mejor es actuar en dos fases, como un policía en un aeropuerto: primero, controlar las entradas y salidas de datos, tratando de identificar los programas que piden permiso de acceso y concediendo o denegando dichos permisos. Ésta es la tarea del cortafuegos o firewall.
En segundo lugar, hay que registrar a todos los que han entrado para comprobar que no llevan con ellos nada peligroso. De esta fase se ocupa el antivirus.
Según nuestras pruebas, no hay grandes diferencias de eficacia entre los gratuitos y los de pago. Cualquiera de estos programas puede proteger su ordenador de las grandes catástrofes si lo utiliza correctamente. La elección depende de cuánta experiencia tengas como usuario de informática.
El uso correcto implica descargar periódicamente las actualizaciones disponibles en Internet (puede configurar el programa para se realicen de forma automática) y ajustarlos en el nivel máximo de seguridad que le permita seguir trabajando con comodidad.