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Windows 10, así es la primera demo

27 octubre 2014

27 octubre 2014

Falta un año para que se ponga a la venta Windows 10, pero Microsoft ha publicado ya una demo con el proceso de desarrollo de su futuro sistema operativo, que nos recuerda demasiado al poco aceptado Windows 8. La versión 9 no existe para tratar de desligarla de la 8.

Aún falta un año para que se ponga a la venta Windows 10, pero Microsoft ha publicado ya una demo en proceso de desarrollo de su futuro sistema operativo.

Al contrario de lo que sucede con las beta builds, que están dirigidas al público en general como medio para encontrar posibles fallos no detectados en la fase de desarrollo, esta temprana demo de Windows 10 está destinada a aquellos desarrolladores que deseen integrar en su software todas las ventajas que incorpora el nuevo sistema operativo.

Windows 8, mal precedente

La innovación más destacada de Windows 8 fue la llamada interfaz de usuario Metro, que permite a Windows comportarse del mismo modo en las distintas plataformas, siempre que utilicen pantalla táctil o la tradicional combinación de ratón y teclado. Este enfoque, unido al compromiso de Microsoft para soportar tanto la arquitectura x86 de los PCs como la basada en dispositivos ARM (como por ejemplo tabletas), tiene como objetivo incrementar la presencia de Windows más allá de su mercado tradicional.

Para desgracia de Microsoft, Windows 8 fue recibido con escepticismo por los usuarios de PC y la dualidad entre la interfaz Metro y la tradicional tampoco fue bien valorada. Más criticada todavía fue la desaparición de ciertas funciones presentes en la interfaz tradicional, como la ausencia del menú de inicio. Microsoft rectificó parcialmente con el primer service pack para Windows 8 (llamado Windows 8.1) al reintroducir algo parecido al menú de inicio y la posibilidad de redirigir a la interfaz para PC, aunque esto no hizo mucho por elevar la maltrecha fama de Windows 8.

No hay versión 9

La version de Windows 9 no existe, ya que Microsoft pretende cortar cualquier vínculo con el pasado rompiendo la serie numérica. En la 10, el menú de inicio vuelve con todo su esplendor, si bien presenta un aspecto diferente. Ahora se compone de dos aspectos diferentes: las apps alineadas en la parte izquierda y los iconos a la derecha, proveniente de las interfaces Metro y Windows Phone.

La lista tradicional incluye enlaces a Documentos, Imágenes, Ajustes, File Explorer, Snipping Tool, Sticky Notes, Windows PowerShell y Remote Desktop. Los usuarios pueden acceder a todas sus aplicaciones y programas pulsando el enlace All Apps, que muestra una lista que combina  los programas tradicionales junto con las recientes apps.

En cuanto a los iconos, los usuarios pueden arrastrar apps a la interfaz para PC y crear así un atajo. La pantalla de inicio desaparece, al menos en la versión para PC analizada, y Windows 10 junta ambas interfaces en una: las apps de Metro se abren ahora a pantalla completa pero dentro de una ventana y se pueden redimensionar a gusto del usuario.

La interfaz del escritorio sigue la misma estructura que podemos ver en Windows 8, sin transparencias o degradados agradables y coloridos, muy lejos de la encantadora interfaz de Windows 7, que tantos admiradores tiene. La única reminiscencia es un atisbo de sombra proyectada por las ventanas abiertas del fondo.

Microsoft trasladó la utilidad de búsqueda a la barra de tareas. Otra funcionalidad de Windows 8 que fue eliminada, junto con la pantalla de inicio, es la barra de accesos rápidos, ya que una vez eliminada de ella la búsqueda y los ajustes no había razón para mantenerla. Sin embargo, se supone que la barra de accesos rápidos volverá a aparecer en tabletas junto con la pantalla de inicio.

La última innovación incorporada a la interfaz es la posibilidad de crear múltiples escritorios virtuales. Un icono al lado del de la función de búsqueda permite al usuario crear nuevos escritorios con un simple clic. Para configuraciones de un solo monitor el usuario puede expandir su trabajo y acceder a estas ventanas utilizando el atajo Ver Tareas.

Parece otra versión de Windows 8

Todavía falta un año para que Windows 10 esté disponible, así que hasta entonces pueden cambiar muchas cosas. Por eso es difícil sacar ninguna conclusión para calificar el sistema operativo de forma significativa. A primera vista parece que Windows 10 todavía comparte mucho con su antecesor y a grandes rasgos da la sensación de que estuviéramos viendo Windows 8.2 o que Windows 8 debería haber sido el correcto desde el principio. Parece que Microsoft está yendo en la misma dirección de Apple, con versiones muy próximas entre sí de sus sistemas operativos y gran cantidad de pequeñas mejoras.

La interfaz de usuario sigue siendo fea y el menú de inicio con los iconos parece como si Microsoft hubiera grapado Windows Phone al escritorio de Windows. Estéticas aparte, es como si Microsoft hubiera perdido tres años siguiendo una visión muy alejada de lo que los usuarios quieren y ahora quiere retroceder sus pasos, pero sin admitir abiertamente su derrota.


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