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Fulfix: que no te tomen el pelo

20 febrero 2014

20 febrero 2014

Se anuncia como un producto milagroso, capaz de evitar la pérdida de pelo e incluso de regenerar el cabello, y atribuye sus virtudes a extrañas hierbas. No es cierto. Fulfix es sólo una loción capilar cuyos ingredientes no han demostrado ser eficaces contra la calvicie.

Fulfix se anuncia como un producto eficaz contra la caída del cabello e incluso como regenerador en las zonas donde se ha perdido. Lo cierto es que un cúmulo de irregularidades rodean a este producto, que no es más que un cosmético con muy altas miras: curar la calvicie.

La falta de alternativas y la desesperación conducen a muchas personas que padecen alopecia, tanto hombres como mujeres, a probar todo tipo de presuntos remedios. Pero, cuidado, porque Fulfix lo tiene todo para ser la versión moderna de uno de los timos más famosos de la historia: el crecepelo.

Etiquetado

Fulfix se publicita y vende únicamente a través de Internet y no escatima en alegaciones que son inviables hasta para los medicamentos.

En OCU 'hemos picado' y hemos comprado un bote de Fulfix: 50 ml de loción, por 45 euros, y esto es lo que nos hemos encontrado:

Se trata de una loción capilar cosmética. Echamos de menos la información y dirección necesaria por ley, de indicar como mínimo un distribuidor y responsable en Europa. Ya que solo da un nombre y dirección de Estados Unidos.

Está etiquetado en inglés, aunque lleva un añadido en español, un papel pegado de manera descuidada, por no decir cutre, que se desprende con facilidad.

Su compra por Internet únicamente puede realizarse contra reembolso, aunque este hecho no se explica en la página de Fulfix, donde se asegura que se admiten devoluciones por causas justificadas.

Otra sorprendente irregularidad es que el envase incluye el logo de la FDA, la agencia de medicamentos de EE.UU., como si hubiera sido aprobado por esta entidad. Esto, de por sí, es ilegal en Estados Unidos, ya que según la propia FDA ningún cosmético puede ser etiquetado o publicitado con declaraciones que sugieran que ha sido aprobado por esta institución.

Composición

Buscamos con detalle en el producto ingredientes capaces de darle esa eficacia que publicita Fulfix en Internet. Pero no los encontramos.

Fulfix es una loción hidroalcohólica en la que los “potentes extractos de hierbas” anunciados no son más que extractos de plantas, todas consideradas por la legislación europea de cosméticos como acondicionadoras de la piel. Ninguna de estas hierbas ha demostrado que evita la caída del cabello o que produce su crecimiento.

Ocurre lo mismo con el extracto de la planta de origen chino Fallopia multiflora, también conocida como Polygonum multiflorum, a la que los vendedores de Fulfix atribuyen un 93% de éxito en la recuperación del cabello. Según la legislación, su función reconocida en un cosmético es acondicionar la piel. Igual sucede con los extractos de Centella asiática, Serenoa repens o palmito; ortiga, ginseng, ginkgo y menta, que son las otras plantas que contiene esta loción.

Fulfix también incluye vitaminas y aminoácidos, sustancias que aplicadas sobre la piel o el cuero cabelludo tampoco han demostrado ninguna eficacia en favor del crecimiento capilar, únicamente se consideran acondicionadores de la piel y el cabello.

En definitiva, Fulfix es una loción cosmética sin efectos demostrados sobre la alopecia. Ni evita la calvicie ni regenera el pelo.

Por qué se permite su venta

Estos productos milagro contra la caída del pelo no son peligrosos y por ello no son asuntos prioritarios, a diferencia de los temas de seguridad. Las empresas que hay tras estos productos se aprovechan de la lentitud de la justicia, de manera que hasta que se prueba el engaño y surge una sentencia, algunas de estas empresas ya ni siquiera existen.

Pero los consumidores podemos pararles si somos conscientes del timo y no lo compramos.

Cómo detectar productos milagrosos

Internet está plagado de empresas fabricantes de productos que se anuncian como milagrosos y la única intención de quienes los comercializan es sacarte el dinero. Pero siguiendo una serie de pautas te será muy fácil detectarlas:

  • Estas webs se centran en problemas que no tienen remedio o para los que la medicina convencional no tiene tratamiento satisfactorio.
  • Utilizan estrategias de publicidad como argumentos pseudocientíficos para hacer dudar a unos consumidores de por sí muy sensibilizados con su problema. A día de hoy, ni la medicina  ha conseguido paliar la calvicie.
  • Las alegaciones deben sustentarse en evidencias científicas. Cualquiera puede ensalzar las presuntas virtudes de un producto, y más en Internet. Pero sin una prueba científica rigurosa, todo lo que te cuenten estará por probarse.
  • Es habitual que estos productos utilicen presuntos testimonios reales como táctica para convencer al consumidor incauto. Pero esto es sólo parte de su estrategia de publicidad.
  • El precio elevado (en el caso de Fulfix, 45 euros) es otra de las pistas que lleva a algunos a pensar que si un producto es lo suficientemente caro, ha de ser ser eficaz. Otro error en el que no debemos caer.
  • Las reseñas ambiguas y exageradas son habituales. Fulfix se oferta en la Red como "remedio de la antiguedad", "remedio milenario". Lo único que deja claro esto es que Fulfix, además de no ser eficaz contra la calvicie, utiliza una estrategia publicitaria que tampoco es de fiar.

 


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