Informe

Tratamientos contra el cancer

03 octubre 2013
cancer

03 octubre 2013

Los tratamientos clásicos y los nuevos que se utilizan para tratar de poner freno al cáncer están salvando cada vez más vidas y disminuyendo los efectos secundarios. Hacemos un repaso a los principales grupos: cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia hormonal…

Cirugía oncológica

Las intervenciones pueden realizarse con distintos fines:

  • Preventivos, cuando se retira tejido que, aunque no sea maligno, tiene probabilidades de llegar a serlo.
  • Diagnósticos, para coger una muestra de tejido y poder luego analizar si es o no canceroso.
  • De estadiaje, para determinar la extensión de la enfermedad.
  • Curativos, para retirar el tumor completamente. La intervención suele ir acompañada de otros tratamientos de quimioterapia, radioterapia o de ambos.
  • Reductores, se utiliza para eliminar solo una parte del tumor, cuando se observa que su completa extirpación podría causar daños en órganos y áreas circundantes. La parte que no se ha retirado del tumor luego será tratada utilizando quimioterapia o radioterapia.
  • Paliativos, para tratar complicaciones asociadas al avance del tumor. Por ejemplo: para aliviar una obstrucción intestinal derivada de un cáncer en el abdomen.
  • Reparadores o reconstructivos. Por ejemplo, cuando se realiza una operación para poner una prótesis de mama después de una mastectomía, intervención en la que se puede llegar a vaciar un seno afectado por un tumor.

Con fines diagnósticos

En las intervenciones con fines diagnósticos (o para valorar la extensión del tumor) hay disponibles una gran variedad de técnicas e instrumental médico.

Unas apenas causan molestias al paciente y no requieren anestesia, como la punción-aspiración con aguja fina. Permite extraer una muestra del tumor, para analizarla después. ¿Inconvenientes? La cantidad de tejido es tan pequeña que no siempre permite hacer un diagnóstico preciso. Existe la creencia de que pueden contribuir a extender el tumor. Pero es un miedo infundado porque la probabilidad de que al pinchar con la aguja el tumor se pueda extender es extremadamente baja.

La biopsia es otra de las técnicas más utilizadas. Puede realizarse con agujas, aunque son frecuentes las que se practican tras haber realizado una pequeña incisión. En ese caso requieren anestesia.

Aprovechando los orificios naturales del cuerpo se puede hacer una endoscopia. En esta técnica se utiliza un tubo flexible provisto en su extremo de una lente y una luz, para obtener imágenes, y de un dispositivo capaz de tomar muestras de tejido. La endoscopia cambia su nombre según la zona del cuerpo que se vaya a explorar : laringoscopia (laringe), gastroscopia (estómago), colonoscopia (colon), cistoscopia (vejiga urinaria), etc.

Para algunas endoscopias hace falta realizar una pequeña incisión: si es en el abdomen, se habla de laparoscopia; en el tórax, toracoscopia, etc.

Hay casos en los que la exploración del cáncer requiere practicar con anestesia general una gran incisión para ver directamente el área afectada. Se habla entonces de exploraciones a cirugía abierta.

Más información en la guía “Pruebas Diagnósticas”. Precio para socios: 19,99 euros. Puede hacer su pedido por teléfono (902 300 188), fax (913 009 002) o correo electrónico ( guias@ocu.org ) .

Lo último en cirugía: con láser, frío...

Algunas de las técnicas más novedosas dentro de la cirugía aplicada al cáncer son la cirugía por láser, la criocirugía, la electrocirugía, la cirugía de Mohs y la cirugía laparoscópica.
Cirugía por láser. El láser es un rayo de energía lumínica. En cirugía se utiliza para trabajos que requieren gran precisión. Por ejemplo, para vaporizar células cancerosas en los tumores de cérvix, laringe, hígado, recto o piel (fotoablación). También se aplica a menudo en la cirugía paliativa, por ejemplo, cuando un gran tumor presiona la traquea o el esófago y causa dificultades para respirar o tragar.

  • Criocirugía. Su finalidad es congelar y destruir las células cancerosas. Se utiliza nitrógeno líquido o una varilla muy fría. Esta técnica se destina a veces a tratar fases precancerosas como las que se dan en el cuello uterino o cérvix. En fase de estudio está su aplicación a otros cánceres como el de próstata.
  • Electrocirugía. Se utilizan corrientes eléctricas de alta frecuencia para destruir células. Se aplica a algunos cánceres de piel y boca.
  • Cirugía de Mohs. El cirujano secciona la capa de piel que parece estar afectada por el cáncer. Esa piel se lleva a examinar inmediatamente al microscopio. Luego vuelve a extraer algo del tejido circundante y se vuelve a examinar al microscopio. Este proceso se repite hasta que se comprueba que no queda ninguna célula anormal.
  • Cirugía laparoscópica. Se efectúan pequeños orificios por los que se introducen los distintos instrumentos quirúrgicos, entre ellos el endoscopio. Se utiliza para algunas formas de cáncer, como el gástrico, el de colon, ovario o endometrio.

La cirugía es el tratamiento más antiguo para el cáncer. Se aplica especialmente en aquellos casos en los que el tumor está bien delimitado y no se ha extendido a otras partes del cuerpo. Gracias a los avances de las técnicas quirúrgicas cada vez es más factible retirar el tumor sin causar daños en tejidos sanos o en las funciones vitales.


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