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Copago en farmacia hospitalaria: aún no se aplica

17 enero 2014

17 enero 2014

Aunque se anunció que desde el 1 de octubre habría que pagar por los medicamentos que dispensan las farmacias de los hospitales a pacientes no hospitalizados, lo cierto es que hasta ahora esto solo se está aplicando en Ceuta y Melilla: una medida de futuro incierto.  

Entre las medidas que se adoptaron para recortar el gasto sanitario durante el año 2013 estaba el conocido como copago en farmacia hospitalaria. El  pasado 19 de septiembre se publicó en el BOE una resolución estableciendo que los usuarios deberían pagar por los medicamentos que dispensan las farmacias de los hospitales a pacientes no hospitalizados.

Hasta ahora, los usuarios estaban exentos de pagar estos medicamentos reservados para enfermedades graves y/o crónicas, pero en teoría, a partir del 1 de octubre de 2013, todos los medicamentos incluidos en el listado del BOE pasarán (si no se recurre la medida) a tener la consideración de aportación reducida. Esto significa que el usuario deberá aportar el 10% del precio de venta del medicamento con un máximo de aportación fijado en 4,20 euros por envase. En los casos en que sea necesario ajustar una dosis distinta a la del envase comercial, la aportación será proporcional.

Una medida pendiente

Poner en marcha esta medida está resultando al Ministerio de Sanidad bastante difícil, de hecho, en enero de 2014, el copago hospitalario solo se está aplicando en Ceuta y Melilla. ¿Por qué?

  • De entrada, este copago esta pendiente de una plataforma informática, igual para todos, que permita su aplicación.
  • Por otro lado, los gobiernos de muchas CCAA se han rebelado contra esta medida, llegando a recurrirla. Y otras, que dijeron que la adoptarían, han decidido no ponerla en marcha hasta que se haya generalizado.
  • Distintas asociaciones de pacientes y médicos, también rechazaron la medida, que no se ve útil para racionalizar el consumo. 

OCU opina: más copago, peor salud

Desde OCU consideramos que este tipo de medidas de recorte penalizan a las personas que están más enfermas. Numerosos estudios avalan que cuanto más copago, peor salud de la población.

Estamos en contra de más copago sin que se presenten estudios de evaluación económica y sin que se intenten corregir las ineficiencias del sistema de una manera contrastada y seria. Por ejemplo, en el BOE tampoco se presenta una evaluación de impacto económica que podamos analizar y contrastar, lo que es cuanto menos criticable.