El día 08/07/2022, mi madre adquirió unos audífonos en su establecimiento. Desde prácticamente el inicio ha acudido en diversas ocasiones para comunicar que los audífonos no funcionaban correctamente, ya que con frecuencia no escuchaba bien.
En las diferentes visitas, la persona que la atendía procedía a realizar limpieza de los audífonos y nuevas configuraciones, y en una ocasión incluso fueron enviados a fábrica para su revisión, sin coste alguno al encontrarse dentro del periodo de garantía. Sin embargo, los audífonos continuaron presentando fallos de funcionamiento.
Hace aproximadamente 15 días, mi madre volvió a acudir al establecimiento para informar nuevamente de que los audífonos seguían fallando. En ese momento se le indicó que ya no se encontraban en garantía y que era necesario enviarlos a fábrica para que revisaran cuál era el problema, indicándole que en unos 10 días le informarían del diagnóstico.
La sorpresa fue que, pasados esos días, recibió una llamada informándole de que los audífonos ya estaban reparados y que debía abonar un importe de 600 €.
Queremos dejar constancia de que en ningún momento se informó previamente de que la reparación tendría un coste, ni mucho menos de que este ascendería a dicha cantidad. Tampoco se facilitó ningún presupuesto previo ni se solicitó autorización para realizar la reparación, por lo que la misma se ha realizado sin el consentimiento expreso de la cliente.
En consecuencia, solicitamos:
La anulación del cargo de 600 € correspondiente a la reparación, o
En su defecto, una solución satisfactoria que no suponga el pago de un servicio que nunca fue previamente aceptado.