Hola,
Nos ponemos en contacto para detallar los hechos ocurridos con motivo de la contratación de un paquete de tres actividades para una despedida de soltero/a el pasado 18 de abril, por un importe total de 1.781 €.
Durante el desarrollo del evento, se produjeron los siguientes incumplimientos contractuales:
Deficiencia en la prestación del servicio (Humor Amarillo): A pesar de haber comunicado previamente las necesidades especiales de tallaje de los asistentes, la empresa no facilitó el material ni el vestuario necesario para llevar a cabo la actividad.
Incumplimiento de horarios y condiciones (Yincana Cluedo): La monitora asignada (Rachel) sufrió un retraso de 60 minutos y se personó en un lugar distinto al pactado por escrito (ubicación en La Farola frente a El Sireno). Además, la actividad careció de la estructura y de los medios técnicos ofertados, resultando en una prestación deficiente y sin valor recreativo.
Falta de información previa y condiciones de la cena (Discoteca Island):
Publicidad y expectativas: El servicio de cena se ofertó bajo el término "local", lo que induce a esperar un establecimiento de hostelería con las condiciones de espacio y privacidad habituales. La realidad fue una discoteca masificada, compartida simultáneamente con otros seis grupos de despedidas.
Hacinamiento y falta de espacio: No existía separación física entre los grupos. La distribución de las mesas apenas permitía el paso del personal, careciendo de las condiciones mínimas de comodidad y privacidad.
Servicio no personalizado: Descubrimos in situ que tanto el karaoke como el espectáculo Drag eran de carácter general para todo el recinto y no personalizados para los novios, tal como se deduce al contratar un evento de esta naturaleza.
Deficiencias higiénico-sanitarias: Las instalaciones presentaban problemas de limpieza, con baños compartidos de uso masivo que no cumplían con los estándares requeridos para un servicio de restauración.
Confirmación de Overbooking: Ante la situación, decidimos abandonar el recinto. En ese momento, el personal del establecimiento admitió que nuestra marcha les permitía cubrir una "mesa imprevista", lo que confirma que la empresa incurrió en sobrecontratación, priorizando la venta de aforo sobre las condiciones del contrato.
Trato desconsiderado: Ante nuestras quejas legítimas, el personal de la empresa (Toni) mostró una actitud despectiva, indicando que el servicio contratado no daba derecho a privacidad salvo por el pago de suplementos de los que no habíamos sido informados previamente.
Nota adicional: El 22 de abril, las reseñas que dejamos en Google sobre estos hechos fueron eliminadas.
Por todo lo expuesto, solicitamos:
El reembolso íntegro de las partidas correspondientes a la Yincana (por incumplimiento de horario y falta de contenido) y a la Cena/Espectáculo.
Sobre el desistimiento de la cena: Reiteramos que el grupo se vio obligado a abandonar el recinto debido a que la masificación y el hacinamiento generaron un entorno hostil e incómodo para los asistentes, algunos de los cuales sufrieron cuadros de ansiedad. Al no ser informados de que el evento sería en una discoteca, la empresa vulneró su deber de información y protección al consumidor.
La validez de este desistimiento queda probada por la admisión de sobrecontratación (overbooking) por parte del personal del local, lo que demuestra que la empresa no garantizó las condiciones mínimas necesarias para el disfrute del servicio contratado.
Gracias!