Con fecha 25 de marzo de 2026, suscribí con la empresa Vanlife León, de forma telemática, fuera de sus instalaciones, un documento de compraventa relativo a una autocaravana marca Fiat/Hymer, modelo Clase B584, con número de bastidor ZFA23000006203282, vehículo importado y sin matricular, entregando la cantidad de DOS MIL QUINIENTOS EUROS (2.500 €) mediante transferencia bancaria en concepto de reserva, previo a la firma del contrato, sin haber firmado ningún documento de arras ni recibir información precontractual sobre el derecho de desistimiento que me ampara por ley, recogido en los artículos 102 hasta 108 del Real Decreto Ley 1/2007.
El empresario tiene la obligación de facilitar dicha información por escrito, previa al contrato, al ser el mismo realizado fuera de sus instalaciones. Dicha omisión de información constituye una falta de conformidad e incumplimiento del deber de información precontractual.
Posterior a la firma de dicho contrato, el día 6/abril/2026 acudo a sus instalaciones para revisar el vehículo, encontrando en el mismo vicios ocultos (despegado del guarnecido interior en la zona frontal, con oscurecimiento compatible con presencia de humedad o filtraciones, ocultos tras la cortina de la cama basculante y presencia significativa de oxidación en los bajos del vehículo, principalmente en el sistema de escape)
Dichos vicios afectan de forma sustancial a la idoneidad del vehículo para su uso normal y a su valor, tratándose de circunstancias que no fueron puestas en mi conocimiento con carácter previo a la firma del contrato y a la transferencia en concepto de reserva.
Tras comentárselo al propietario, nos invita a pasar a sus instalaciones y allí discutimos los vicios encontrados y manifiesto mi no conformidad con la compraventa del vehículo. En ese momento e propietario Alejandro Cuadrado, nos dice que el dinero de la reserva ya lo había perdido y vuelve a omitir la información sobre el derecho de desistimiento que me ampara por ley, encontrándome todavía dentro del plazo para hacer uso de este derecho. No conforme con ocultarme la información, me dice que debo firmar de nuevo el mismo contrato de compraventa, con la misma fecha, un mero formalismo, no vinculante, según su administrativa Noemí. El día 9/abril/2026 me pongo en contacto de nuevo con la empresa y es ahí donde descubro la verdadera causa de la solicitud de la firma del mismo contrato en su oficina, pues utiliza ese acto, como una supuesta prueba de que las cámaras de su establecimiento han gravado la firma del mismo tras haber encontrado los vicios ocultos, siendo esto una maniobra, a mi parecer poco ética y una artimaña que utiliza para que continúe con la compra de la autocaravana. No conforme con eso, me dice que la caravana esta matriculada a mi nombre y que si renuncio al contrato no solo se quedará con el dinero de la reserva sino que deberé correr con los gastos de matriculación de la misma, lo cual no es cierto, porque el día 14/abril/2026 tras haber consultado en la pagina oficial de la DGT si la caravana estaba matriculada a mi nombre, no lo estaba. Por tanto, me encuentro ante una persona que utiliza la mentira como forma de presión para que no haga uso de mis derechos.
Les adjunto el burofax enviado el día 16/abril/2026, el cual a día de hoy todavía no ha recogido.
Adjunto también, las fotos de los vicios ocultos encontrados, la conversación de whatsapp mantenida el día 9/abril/2026 con Alejandro Cuadrado, dueño de la empresa y el último pdf que le voy a enviar a día de hoy a su WhatsApp y correo electrónico, como información complementaria al burofax.
Gracias por tener en cuenta mi reclamación.
Atte. Sergio