Soy propietaria de una vivienda de obra nueva (Altos de Ripagaina, piso 6B, 7ºD), adquirida en noviembre, que incluía electrodomésticos nuevos sin uso previo.
Desde el inicio, el lavavajillas no funcionaba. La promotora, Vía Célere, envió en dos ocasiones a un electricista, quien tras revisar la instalación me aseguró que el problema era del propio lavavajillas y no de la instalación eléctrica, indicándome expresamente que contactara con el servicio técnico del fabricante.
Antes de hacerlo, advertí que el servicio técnico podría cobrarme si el problema no era del electrodoméstico. Aun así, el técnico enviado por la promotora insistió en que el fallo era del lavavajillas.
Siguiendo estas indicaciones, contacté con el servicio técnico oficial de BSH, quienes me informaron de que solo cobrarían la visita si el problema no era del aparato. Finalmente, su técnico comprobó que el fallo estaba en el enchufe, es decir, en la instalación eléctrica de la vivienda.
Como consecuencia, se me facturaron 54,14 € por la visita técnica, coste que considero indebido, ya que el origen del problema es un defecto de la instalación y no un mal uso por mi parte, y además actué siguiendo las indicaciones del técnico enviado por la promotora.
He reclamado tanto a la promotora como al servicio de postventa, quienes indicaron que la constructora se pondría en contacto conmigo, pero a día de hoy no he recibido ninguna respuesta.
La empresa constructora de la promoción es A10 Inmobiliaria.