Hola.
Éste fin de semana del 1 al 3 de mayo he estado alojada junto a mi familia en el hotel Santa Susanna Resort en todo incluido. Empiezo a contar nuestra experiencia desde que pisé el hotel. Estuvimos casi 2h para hacer el checkin, nos tocó la habitación 103, una habitación que queda cómo si estuviera en un sótano, al entrar en la habitación hacía muchísimo frío, tuvimos que poner el split de la bomba de calor, había muchísima humedad en la habitación, la puerta del baño que es de madera está llena de humedad, el baño lleno de bichitos muertos en la pared, y el suelo todo el rato mojado. Sinceramente ésto son cosas que pasan y puedo pasar por alto. Después bajamos a comer, y ya había cola, al entrar y poder sentarnos (no había nadie que te dijera si podías entrar o en que mesa sentarte, así que estábamos unos cuantos dando vueltas por el comedor buscando sitio) finalmente conseguimos comer algo. Pero el problema empeoró por la noche, casi 1h de cola para poder entrar al comedor, cuándo conseguimos sentarnos sólo habían patatas fritas y 2 frankfurts, no habían cubiertos ni platos, y cuándo reponían algún plato la mayoría estaban sucios con resto de comida, cuándo sacaban una bandeja con comida había tanta gente cogiendo la comida (hasta con las manos) que se terminaba en menos de 1 minuto, no daba tiempo a poder coger nada, a todo ésto mis hijos estaban sin cenar, se lo dije al personal que había en el comedor, y lo único que me podían decir es que no quedaba comida, así que a mis hijos les di unas patata fritas. Cuándo salimos del comedor en recepción había muchísima gente pidiendo explicaciones y hojas de reclamaciones, decidí llevar a mis hijos a dormir y pedir explicaciones al día siguiente. Por la noche el ruido era horroroso, pero eso ya no es culpa del hotel. A la mañana siguiente bajamos a desayunar y ya nos esperábamos lo que iba a pasar, el comedor estaba lleno, gente esperando a sentarse y haciendo una cola que casi llegaba a recepción, no había ni una simple mermelada, pero conseguí una napolitana de chocolate que la pudieron compartir mis hijos, churros fuimos incapaces de comer, eso sí, habían salchichas, y estaban aún en la bandeja porque estaban quemadas, todo se acababa en menos de 1 minuto, no había comida suficiente para todos los hospedados. Decidí comerme un hotdog cuándo abrieran el chiringuito de la piscina, me tocó volver a hacer cola, porque sólo había una persona haciendo hotdogs y bikinis, y además atendiendo a los huéspedes, le pedí la bebida y me dijo que tenía que volver a hacer cola al lado, porque las bebidas iban en cola diferente, así que ya desistí. A la hora de comer pasó exactamente lo mismo de lo ya explicado anteriormente, y para la cena abrieron otra sala, en la cuál no pusieron comida, así que la comida era la misma cantidad pero con más gente en las mesas, lo que fué peor porque aún duraba menos la comida en las bandejas, cansada ya de darle a mis hijos patatas fritas, decidimos irnos a cenar fuera. Llegó la mañana siguiente y vimos que habían ampliado el horario, entramos y mi hijo cogió un donut que acababan de poner, llegó a la mesa súper ilusionado de que había podido coger comida, pero cuándo fue a morderlo me dijo que no podía porque estaba congelado, se lo dije al chico que había en el comedor, y la contestación fué que se habían quedado sin previsiones y que era lo que quedaba, estaba recién sacado del congelador. Así que fui a carrefour y le compré a los niños unos donuts, dejé la tarjeta en recepción y nos fuimos. Puse las reclamaciones que tenía que poner ante ésta situación.
Parece una novela, pero ha sido lo vivido.
Al llegar a casa me llega un correo de la agencia de viajes dónde realicé la reserva, de que el proveedor del hotel ha dicho que no me van a recompensar en nada, porque ya me han dejado hacer un late checkout, cuándo eso es totalmente falso, al entregar la tarjeta de la habitación NADIE nos ha informado de nada, nos han dado las gracias y los buenos días. Entiendo que el hotel no quiera perder dinero, pero yo tampoco quiero perderlo, y éste fin de semana he perdido 200 euros, porque lo único que hemos podido hacer en éste hotel es dormir "y a ratos". Así que lo que me siento es esgañada, habéis engañado a más de 100 familias que habían en el hotel, así que pido una devolución del importe.
Por cierto, mi hijo de 10 años, con una discapacidad reconocida del 42%, acabó vomitando en la habitación de los nervios por todo lo ocurrido.