Informe

Deudas y morosos al mejor postor

24 octubre 2016
Registro de morosos

24 octubre 2016

Algunas entidades impagadas prefieren vender su lastre de morosos y que sean otros quienes traten de cobrar. Es legal, pero no lo son muchas de sus pautas. Abordamos todos los aspectos sobre venta de deudas y morosos, desde ambas perspectivas.

¿Por qué?

La crisis aprieta, las deudas se acumulan para quienes tienen que hacer frente a ellas, pero también para muchas empresas que tratan sin éxito de que se les abone lo que se les adeuda.

Por ello, algunas de estas entidades impagadas prefieren vender a otras el lastre de sus morosos y que sean éstas quienes traten de cobrarlo. Al menos esa práctica les permitirá recuperar parte de esa deuda, como concepto de pago por quedarse con sus deudores.

La venta por parte de empresas impagadas de la deuda que terceros tienen con ellos a otras compañías, especializadas en realizar cobros, se ha generalizado en España en estos tiempos de crisis. Y vender deuda es legal.

¿Por qué se vende deuda?

  • Porque para las empresas impagadas es una manera de recuperar liquidez, aunque no se reintegre ni de lejos el total de lo que se les adeuda, que en ocasiones no se llega ni al 4%.
  • Porque la gestión de expedientes conlleva también muchos gastos y horas de trabajo.
  • Porque tratar de cobrar requiere una labor de seguimiento y asesoramiento legal tediosa y no siempre productiva.

¿Por qué se compra deuda?

  • Porque hay entidades que son especialistas en materia jurídica y particularmente en cobros y conocen al dedillo la legislación y los posibles recovecos legales para llevar a buen puerto su 'inversión'.
  • Porque la deuda que compran, aunque suponga un desembolso, 'promete' jugosos beneficios.
  • Porque han creado un entramado muy profesional en torno al cobro de morosos y saben cómo actuar.

¿Las deudas caducan?

  • Las deudas tienen fecha de caducidad, pero cuidado con agarrarse a este hecho en el caso de los morosos. De hacerlo, será porque están muy seguras de ganar, de lo contrario no acudirían a la vía judicial.
  • Dependiendo del tipo de deuda, la caducidad puede variar.
  • Estas empresas rara vez llegan a acudir realmente a la vía judicial contra un deudor. Pero les hacen creer incluso que la demanda está presentada, pero la comunicación no llega al Juzgado, que es quien notofica las demandas, sino la propia empresa.
  • El plazo de prescripción de la deuda es de 5 años para los pagos regulares o periódicos que deban hacerse por años o por períodos más breves.
  • Otra cosa es el plazo de 6 años para poder incluir a alguien en un registro de morosos desde que se debió pagar la deuda, que se refiere a la reclamación de la deuda en sí.
  • El plazo de caducidad de la deuda nunca se interrumpe, pero sí lo hace el plazo de prescripción, que puede modificarse con cualquier gestión o reclamación.

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