Multazo de 20,5 millones a Repsol por restringir la competencia
La CNMC ha sancionado a Repsol con 20,5 millones por abusar de su posición de dominio en el mercado. En 2022, durante la escalada de precios de los combustibles que provocó la guerra en Ucrania, la gran petrolera subió los precios mayoristas a los que vendía a las gasolineras independientes al tiempo que aplicaba grandes descuentos en sus estaciones de servicio. OCU pide extremar la vigilancia sobre estas compañías y revisar la normativa para evitar la excesiva concentración del mercado en algunas enseñas.
La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ha sancionado a Repsol con una multa de 20,5 millones de euros y le ha prohibido participar durante seis meses en concursos públicos para suministro de combustibles. Es una sanción dura: ¿qué habrá hecho Repsol para merecer esto?
Vender caro a otros mientras hacía rebajas en sus gasolineras
Esta multa es la consecuencia de una denuncia que las estaciones de servicio independientes presentaron en 2022, cuando los precios de los combustibles se dispararon, acusando a las grandes compañías de gasolineras de prácticas contra la competencia. En su momento, OCU ya se hizo eco de esta sospecha, cuyos resultados hemos conocido tres años después, y alertamos de que las grandes podían estar aprovechándose de su ventaja.
Según la autoridad de competencia, ha quedado probado que Repsol abusó de su posición de dominio en el mercado para restringir la competencia. Recordemos que Repsol cuenta con refinerías propias y una red de más de 3.200 estaciones de servicio, casi la cuarta parte de las 12.685 que hay en España.
En concreto, la CNMC señala que entre abril y diciembre de 2022, subió los precios mayoristas a los que vendía combustible a las gasolineras independientes, muchas de ellas compañías low-cost, al mismo tiempo que lanzaba una agresiva campaña de descuentos en sus estaciones de servicio, sobre todo, para los clientes profesionales y los transportistas. De esta forma, Repsol metía presión para que las gasolineras independientes, que le compraban el carburante en el mercado mayorista, vendieran más caro, mientras que por su parte atraía a grandes consumidores de combustibles ofreciéndoles jugosos descuentos.
Repsol argumenta que no tiene tanta cuota de mercado
Repsol ha protestado enérgicamente contra esta sanción. Por un lado, aduce que su cuota de mercado no está bien calculada, que no es tan grande como dice la CNMC, por lo que no podría ejercer esa posición de dominio que le atribuyen. También argumenta que no se ha interpretado bien lo que sucedió en el mercado durante esos meses críticos en los que el Gobierno se vió obligado a subvencionar los combustibles.
Sin embargo, tenemos pistas para sospechar que Repsol no actuó siempre de buena fe.
¿Qué pasó con los 5 céntimos que aportaban las petroleras?
En la primavera de 2022, tras el estallido de la guerra de Ucrania, el diésel y la gasolina superaron los dos euros el litro. La subida de precios fue tan radical que los consumidores y los transportistas exigieron medidas para paliar la sangría. El gobierno estableció un descuento de 20 céntimos por litro que estuvo vigente, precisamente, entre abril y diciembre de 2022. De esos 20 céntimos de descuento, 15 céntimos los ponía el Estado y otros 5 céntimos los aportaban directamente las petroleras y la principal de ellas era, precisamente, Repsol.
Repsol se dió cuenta de que los clientes se le fugaban hacia gasolineras más baratas ante los altos precios y, además, la petrolera tenía que aportar 5 céntimos del descuento de los carburantes, tanto si los vendían ellos como una compañía independiente. La tentación de forzar precios más altos en estas compañías low-cost y ofertar descuentos agresivos en las suyas parecía una buena estrategia en ese contexto.
Ya en julio de ese mismo 2022, OCU detectó que las gasolineras de las grandes petroleras españolas mantenían sus precios unos 5 céntimos por encima de la posición relativa que tenían respecto a otros países europeos antes de la rebaja de los 20 céntimos. Todo esto añade más sospechas sobre la honestidad del comportamiento de las grandes compañías en general, y de Repsol en particular, en aquellos meses.
OCU pide control y revisar las cuotas de mercado
La condena de la CNMC no tiene consecuencias directas para ti como consumidor, pues la multa no incluye ninguna compensación para los usuarios. Además, Repsol ha anunciado que recurrirá esta resolución por vía contencioso-administrativa, de modo que todavía la podrían anular.
La sanción revela, eso sí, que el mercado de la venta de carburantes está demasiado concentrado en unas pocas empresas. Repsol, Moeve (antes Cepsa) y BP concentran el 40% de las estaciones de servicio y esto les permite ejercer un control que se podría calificar de abuso.
Para evitar que estas situaciones se repitan, OCU pide:
- Una mayor transparencia en la formación de precios de los carburantes, tanto mayoristas como minoristas, por parte de las grandes compañías, en especial.
- Reforzar los controles y la vigilancia por parte de los poderes públicos y las autoridades de competencia, sobre todo en situaciones de crisis.
- Incrementar las sanciones ante actuaciones en contra de la competencia que se aprovechen de una posición dominante del mercado.
- Promover la competencia en el mercado, fijando porcentajes más bajos de cuota de mercado para las grandes compañías. Con el sistema actual, las 3 compañías que poseen refinerías en España podrían llegar a copar el 90% de las estaciones de servicio.
- Facilitar la apertura de estaciones de servicio de pequeñas y medianas compañías, especialmente en mercados de competencia muy limitada, como es el entorno de las autopistas y autovías.